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Crítica:TEATRO | 'Me acordaré de todos vosotros'

Humor y melancolía

En las viejas revistas de El Molino barcelonés se difuminaban los límites entre el personaje y su intérprete: Lita Claver, La Maña, era Lita Claver dentro y fuera de escena. También en esta función de Ana Vallés los actores se llaman como los bautizaron sus padres, y hablan desde sí mismos. "Mi nombre es Lola Manzano, y soy de Espinardo, Murcia", dice una de ellos, haciendo un homenaje involuntario a Le ciel est noir, espectáculo mítico de Isabel Ribas, malograda ex discípula de Pina Bausch.

Me acordaré de todos vosotros es un espectáculo sin argumento, trenzado con recuerdos de sus intérpretes, canciones de los años sesenta, coreografías y citas literarias. Empieza con aire festivo, prometiendo una explosión de alegría que no acaba de llegar, porque se tiñe paulatinamente de una melancolía neorrealista y felliniana, entreverada de buen humor: hay momentos de clown químicamente puro, especialmente en las intervenciones de Julio Cortázar, actor a quien su nombre obliga a estar a la altura. Ana Vallés y el elenco del Teatro de La Abadía cuajan un trabajo coral divertido, irónico y, salvo algún breve tiempo moribundo, llevado a muy buen ritmo. Pintándolo con luz, Baltasar Patiño hace acogedor un espacio escénico desnudo, desaforado y polisémico. La directora gallega sale con muy buena nota de esta experiencia.

Me acordaré de todos vosotros

Creación y dirección: Ana Vallés. Con C. Arranz, J. Cortázar, C. Ferrer, D. Luque, L. Manzano, M. Marín, M. Miguel, R. Rojas y F. Soto. Luz y escenografía. Baltasar Patiño. Vestuario: A. Vallés y B. Patiño. Madrid. Teatro de La Abadía. Hasta el 3 de junio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de mayo de 2007