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ALAIN GUILHOT | Diseñador de la nueva iluminación del río

"La luz del Manzanares va a recuperar la magia para Madrid"

La iluminación nocturna de los márgenes del Manzanares y el conjunto de edificios del Matadero en Arganzuela que esta noche tiene previsto inaugurar el alcalde Alberto Ruiz-Gallardón se promete, cuando menos, espectacular. Horas antes de que a las 22.00 se enciendan las 10.000 lámparas led, también recargables con la luz del sol, y que se desparraman por las riberas recuperadas tras el soterramiento de la M-30, el autor del proyecto, el francés Alain Guilhot (62 años), califica su trabajo como "una oportunidad para el renacimiento de Madrid".

Guilhot, con estudio en París y Lyón, ha participado en la iluminación de lugares públicos en 37 ciudades en todo el mundo. Cualquiera que haya paseado por los muelles del Neva en San Petersburgo o sentido el ambiente irreal que la luz nocturna crea en la Cour Carré del Louvre, podrá hacerse una idea de lo que es capaz este iluminador, un gurú en lo suyo.

En Madrid, Guilhot ha echado el resto. Habrá que ver cómo se recortan en el perfil de la ciudad las 30 estructuras con forma de flor de loto de 10 metros de diámetro que ha colocado en ambas orillas del Manzanares a lo largo de seis kilómetros. El francés está convencido de que esta luz "va a recuperar la magia para Madrid". El efecto de las flores lumínicas (cambiarán de color) será potenciado por rayos láser que se erguirán punzantes en la noche para anunciar "acontecimientos importantes para la ciudad".

"Participar en este proyecto de futuro para Madrid ha sido realmente bonito", confiesa este arquitecto de la luz que muestra un halago sin matices hacia el alcalde y su obra junto al río: "Gallardón ha hecho algo comparable a lo que hizo el barón Haussmann en París". El noble construyó una nueva capital para el imperio francés del XIX arrasando con gran parte del perfil medieval de la ciudad.

Más de 150 personas han trabajado en el diseño madrileño que es variado en la intensidad, el color y los juegos de las luces colocadas. "En el Matadero destacará su arquitectura extraordinaria y noble con una luz sobria; en el mercado de flores, la iluminación es dinámica, polícroma, muy lúdica", explica Guilhot, que tiene ideas para todo. Incluso promete actuar en las esclusas del río, aunque todavía no ha podido porque están sin terminar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de mayo de 2007