Amnistía denuncia que 1.591 personas fueron ejecutadas en 2006

Irak se incorpora a la lista de países que más aplican la pena de muerte

Al menos 1.591 personas fueron ejecutadas en 2006, en 25 países. Son 551 menos que el año anterior, según las cifras que ayer facilitó en Roma Amnistía Internacional (AI). La organización advirtió, sin embargo, que se trata sólo de las ejecuciones que ha podido confirmar y que cree que el número real es mucho más elevado. El 91% de las ejecuciones tuvieron lugar en sólo seis países: China (con el 63%), Estados Unidos, Irak, Irán, Pakistán y Sudán.

Roean Kumara, de Sri Lanka, fue ejecutado en noviembre de 2006 en Kuwait. Ahorcado. Cuando trasladaban su cuerpo al depósito, los médicos observaron que seguía moviéndose y al examinarlo descubrieron que su corazón aún latía débilmente. Su muerte se declaró cinco horas después del comienzo de la ejecución. Ángel Díaz tardó 34 minutos en morir en Florida porque las sustancias químicas letales que debían matarlo le habían sido inyectadas en tejido blando y no en vena. En Irán, un hombre y una mujer fueron lapidados hasta morir en mayo de 2006 por haber mantenido relaciones sexuales fuera del matrimonio.

Son cuatro de las 1.591 personas ejecutadas el año pasado. Con inyección letal, decapitadas, electrocutadas, ahorcadas, fusiladas, lapidadas o apuñaladas. Son 25 los países que han llevado hasta el final la pena de muerte, pero el 91% de las ejecuciones corresponde sólo a seis Estados: China, Estados Unidos, Irak, Irán, Pakistán y Sudán.

AI calcula que al menos 1.010 personas murieron sólo en China, el máximo ejecutor mundial, pero denuncia que las cifras reales son mucho más elevadas. La ONG cree que las muertes ordenadas por Pekín se sitúan entre las 7.500 y las 8.000 personas. Sin embargo, las estadísticas nacionales sobre condenas a muerte y ejecuciones en el país asiático siguen clasificadas como secreto de Estado, lo que dificulta la labor de vigilancia y análisis. El hecho de que en todo el mundo haya 551 menos casos confirmados que en 2005 podría deberse a la falta de información de China y no responder a la realidad, según explica Eva Suárez, responsable de campañas de investigación de AI-España.

Estados Unidos ejecutó a 53 personas, el dato más bajo de la última década. El 36% murió en el Estado de Tejas. Pakistán e Irak se unieron el año pasado, con 82 y al menos 65 muertes a manos del Estado, respectivamente, a la lista de países con mayor número de ejecuciones. Irak reestableció la pena de muerte en 2004. En Irán, el número de ejecutados se duplicó en relación con 2005: 177, entre ellos cuatro menores. Irán y Pakistán (con 82 ejecuciones y una de un menor de edad) fueron los únicos países que el año pasado ejecutaron a niños, lo que supone una violación del derecho internacional.

Pese a la dificultad para calcular el número exacto de las personas condenadas a muerte y en espera de ejecución, AI estima que al finalizar 2006, se encontraban en esa situación entre 19.000 y 24.000 personas.

En estos momentos hay 88 países que han abolido la pena de muerte para todos los delitos; 11 lo han hecho para los delitos comunes, pero la mantienen para los excepcionales como los cometidos en tiempo de guerra; 29 la incluyen en la legislación pero no han llevado a cabo ninguna ejecución en al menos 10 años. Son 69 los Estados que mantienen y aplican la pena de muerte, pero con muy distinta intensidad unos y otros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 27 de abril de 2007.

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