Las emisiones de efecto invernadero españolas bajan por primera vez

El descenso fue de 4,1 puntos porcentuales en 2006 respecto al nivel del año anterior

Las emisiones españolas de gases de efecto invernadero fueron en 2006 un 48,05% superiores a las de 1990, según el inventario realizado por Comisiones Obreras y la organización World Watch. Dicho porcentaje significa una reducción notable sobre el año anterior, cuando alcanzaron un 52,16% de crecimiento respecto a 1990, que es el año base a partir del cual se hacen las cuentas del Protocolo de Kioto. Para cumplir este compromiso, España no puede sobrepasar en 2008-2012 el 15% de aumento. Es la primera vez desde 1993 que bajan las emisiones españolas.

Más información
Evolución de las emisiones de gases de efecto invernadero en España (1990-2006)
Informe de Comisiones Obreras sobre Medio Ambiente

El saldo del año pasado de las emisiones de gases de efecto invernadero que provocan el cambio climático acelerado "es muy bueno, el mejor desde 1990, ya que por primera vez se reduce una reducción en una situación de fuerte crecimiento económico", valoró ayer Joaquín Nieto, responsable de medio ambiente de Comisiones Obreras, organización que, junto con la sección española de World Watch, calcula anualmente con precisión las emisiones de gases de efecto invernadero adelantándose a las cifras oficiales.

Las emisiones en 2006 bajaron 4,1 puntos, el consumo de energía primaria se redujo un 1,3% y el producto interior bruto aumentó un 3,9%. Además, ha aumentado la población y las emisiones per cápita españolas se han reducido desde 9,99 toneladas de CO2

equivalente (contabilización de los seis gases de efecto invernadero considerados) en 2005 a 9,59 toneladas el año pasado. Pese al resultado positivo de 2006, España sigue estando muy por encima del nivel de emisiones máximo (un 15% de incremento respecto a 1990) que debe tener en la media de los años de 2008 a 2012, según los compromisos adquiridos en el marco de la UE para cumplir el Protocolo de Kioto.

El efecto de las medidas puestas en marcha por el Gobierno y las comunidades autónomas no son la causa principal de la contención de las emisiones registrada, puesto que son medidas recientes y no pueden haber tenido mucho efecto, señaló Nieto. Pero sí se ha notado el aumento del precio del petróleo y del carbón, las condiciones meteorológicas favorables a las hidroeléctricas y el incremento de las fuentes de energía renovables, señalaron los autores del estudio.

Tendencia o coyuntura

La cuestión, plantearon tanto Nieto como José Santamarta (World Watch), es si los buenos resultados de 2006 son una tendencia hacia los años futuros o una coyuntura. España es el país industrializado que más se aleja del cumplimiento del Protocolo de Kioto, cuyo plazo empieza a contar el año que viene, dentro de ocho meses.

Según los últimos planes del Gobierno, las emisiones españolas tendrían que ser, en 2008-2012, un 37% superiores a las de 1990. Los 22 puntos de diferencia respecto al 15% comprometido se cubrirían, sobre todo, haciendo uso de los llamados mecanismos del Protocolo de Kioto, es decir, la compraventa de emisiones de CO2 y los proyectos puestos en marcha en otros países. Esto supondría un 20%, a lo que se añadiría un 2% de reducción por los llamados sumideros, es decir, los bosques y la gestión de la vegetación que absorbe CO2. El coste para España de cubrir esa diferencia del 15% hasta el 37% sería, en el caso más favorable, de unos 700 millones de euros cada año, durante cinco años, explicó Santamarta. Pero para que esos planes se cumplan, la reducción de emisiones de 2006 tendría que continuar en el futuro.

En opinión de Nieto, son insuficientes las medidas del Gobierno sobre eficiencia y ahorro energético, fomento de las energías renovables y mejoras de la edificación. Sería imprescindible, dijo, actuar en el sector del transporte, mejorar el uso de la energía no sólo en las grandes empresas sino en todos los ámbitos e implantar medidas fiscales "ecológicas".

Nieto recordó que el borrador de Estrategia Española de Cambio Climático propuesta por el Gobierno ha sido rechazado por las organizaciones sociales, ambientales y sindicales del Consejo Nacional del Clima. Por ello, se espera que la nueva propuesta que se está elaborando incorpore medidas eficaces para lograr que la reducción de emisiones registrada el año pasado se mantenga y el resultado se acerque al cumplimiento del Protocolo de Kioto.

Fuerte ahorro de la energía eólica durante 2006

El uso de la energía eólica en España se tradujo el año pasado en un ahorro equivalente a la combustión de 16 millones de toneladas de carbono, es decir, gases de efecto invernadero no emitidos a la atmósfera. "Sin la aportación de la energía eólica las emisiones habrían sido el año pasado un 3,7% más altas que las registradas en 2006", explicaron ayer Nieto y Santamarta.

Además del efecto positivo de las energías renovables, también influyó positivamente en el sector energético el "buen año" de las hidroeléctricas -debido a las abundantes precipitaciones-, la creciente explotación de las centrales de ciclo combinado y el aumento de los precios internacionales de combustibles fósiles (petróleo, gas y carbón), lo que ha supuesto una reducción de su consumo en la generación eléctrica. El funcionamiento de las centrales nucleares sin las varias paradas desde el año 2005 ha tenido importancia en el saldo final de emisiones resultante en el año 2006.

El sector energético es clave porque es el mayor responsable del conjunto de las emisiones españolas y en 2006 supuso el 78,5% del total, con un aumento del 59,7% respecto al nivel de 1990, pese a que el año pasado el consumo de energía primaria disminuyó en España un 1,32%, informaron Nieto y Santamarta.

Las mayores emisiones se produjeron en la generación de electricidad y en el transporte por carretera. El transporte es el sector cuyas emisiones más han crecido en los últimos años. En cuanto al sector aéreo, el crecimiento de emisiones fue notable, un 5,6%.

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