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El futuro de las infraestructuras aeroportuarias

Los empresarios cierran filas por El Prat

Barcelona
Entre las 12.00 y las 14.00 horas de ayer, ninguno de los grandes empresarios y altos directivos de Cataluña estuvo en su despacho. Casi 900 personas, entre empresarios, académicos y representantes varios de la sociedad civil catalana, se reunieron en la escuela de negocios IESE para arropar la defensa de una gestión autónoma de los aeropuertos en España y la potenciación de El Prat como nudo de conexiones internacionales, mediante políticas comerciales más agresivas. Una movilización empresarial de este alcance, pese a haberse desarrollado en forma de acto académico, carece de precedentes. La pelota ha quedado ahora en el tejado de la Administración.

Desde el presidente de La Caixa hasta el del FC Barcelona. Un total de 860 empresarios, entre ellos todos los pesos pesados de la economía catalana, hicieron ayer una particular demostración de fuerza en Barcelona en favor de una gestión autónoma de los aeropuertos y de la potenciación de El Prat como centro de conexiones internacionales.

La gestión de AENA "permite beneficiar al conjunto de aeropuertos de manera solidaria", sostiene Fomento

"La batalla no afecta a la estructura íntima del Estado, sino a resistencias burocráticas", afirma Mas-Colell

Un acto arropado por los pesos pesados de la economía defiende la gestión autónoma del aeropuerto de Barcelona

El reparto de la nueva Terminal Sur de El Prat, que se decidirá en septiembre, y el repliegue de Iberia en Barcelona han encendido el debate sobre el futuro del aeropuerto, y los empresarios han cerrado filas. Ni un solo político en ejercicio estaba invitado al acto que ayer se celebró en la escuela de negocios IESE, en el que tres académicos -Pedro Nueno, Germà Bel y Andreu Mas-Colell- defendieron que el aeropuerto de Barcelona afronte su principal reto: solventar el déficit de vuelos intercontinentales con una política comercial más agresiva para atraer a las compañías aéreas.

"Somos la sociedad civil y hemos organizado este encuentro. El objetivo es crear el mejor aeropuerto posible para Barcelona", proclamó Nueno al inicio de una conferencia a tres voces que, a pesar de la carga política del mensaje, eludió cuidadosamente mencionar palabras como Generalitat, Administración central o Barajas.

Lo que los académicos sí defendieron a capa y espada es que, con el mercado del transporte aéreo en ebullición y con la globalización económica como reto, la fórmula de AENA, un solo ente que gestiona de forma integrada todos los aeropuertos españoles, ha quedado obsoleta.

Más vuelos para El Prat

Germà Bel, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Barcelona, señaló que "lo importante es cómo se gestione el aeropuerto, no quién" y, respecto a ese "cómo", apostó por un sistema descentralizado, por reformar un modelo español que es "anormal" en el contexto europeo.

A su juicio, El Prat "no puede ser un centro de conexión de vuelos europeo de primera, pero sí un centro moderado", de modo que se conjuró contra la "frustración" que supondría tratar de emular una gran centro como el de Francfort. Apuntó que la cuestión a la que se enfrenta el aeropuerto barcelonés "no es si seremos o no un gran centro de vuelos [hub], la cuestión es si podemos tener algunas conexiones más, estar mejor".

Respecto al debate sobre si existe demanda suficiente para que El Prat tenga vuelos de largo radio, Bel consideró que "algo de demanda hay" y reprochó a AENA la falta de "política comercial" y estrategia de precios competitivos para atraer a las aerolíneas.

El profesor de IESE Pedro Nueno, doctor en Administración y dirección de empresas por la Universidad de Harvard, también puso el acento, citando opiniones de gestores de aeropuertos de Estados Unidos y China, en la necesidad de "negociar mucho con las compañías aéreas para lograr nuevos destinos cuando los sondeos dicen que no hay demanda" y apostar por fórmulas creativas que eviten las subvenciones. También destacó la necesidad de potenciar los vuelos de mercancías y privados, y de dar buen servicio. "Un buen aeropuerto de El Prat sería bueno para Europa, y la Terminal Sur es una infraestructura fantástica que se debe asignar con criterios claros de mercado", indicó.

Andreu Mas-Colell, catedrático de Economía de la Universidad Pompeu Fabra, destacó la "situación patológica" que vive El Prat: es un instrumento para la competitividad de la economía catalana y no está dirigido para esta prioridad. Por ello, apostó por la constitución de un consorcio que gestione la infraestructura, en la misma línea de lo que defiende la Generalitat: "Los mercados evolucionan, habrá sorpresas y nos conviene llevar el timón de la nave, no nos conviene que negocien en nuestro nombre", dijo.

A su juicio, lograr una gestión autónoma de El Prat -lo llamó "conseguir el derecho a competir"- no resultará tan difícil. "Se puede ganar la batalla porque no afecta a la estructura íntima del Estado, sino más bien a resistencias burocráticas", aseguró.

A este respecto, fuentes del Ministerio de Fomento defendieron ayer el modelo de gestión de AENA "porque sólo una gestión común, en red, como la de esta entidad, permite beneficiar no sólo a un aeropuerto determinado, sino al conjunto de manera solidaria".

El encuentro fue organizado por la Cámara de Comercio de Barcelona, la patronal Fomento y el Reial Automòbil Club (RACC). Los presidentes de estas entidades, Miquel Valls, Juan Rosell y Sebastià Salvadó, expondrán "como un solo hombre" -en palabras de Valls- las conclusiones al presidente de la Generalitat, José Montilla. Además, crearán un comité de seguimiento sobre El Prat para que el acto de ayer "no quede en flor de un día".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de marzo de 2007