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Los inmigrantes ocupan dos tercios del empleo creado en Cataluña desde 2000

¿Se imaginan que Cataluña amaneciera un día sin un solo inmigrante? ¿Cúantas obras tendrían que parar por falta de personal? ¿Quién serviría los cafés matutinos en el bar de la esquina? Los súpers: el 13% de los empleados de Caprabo, por ejemplo, no son españoles.

En Un día sin mexicanos, la segunda película más taquillera de la historia del cine mexicano, Sergio Arau relataba en 2004 las implicaciones económicas, políticas y sociales en California cuando una mañana el estado norteamericano descubre que ha desaparecido un tercio de su población, 14 millones de hispanos. Un caos. Aquí pasaría tres cuartos de lo mismo.

Cobran un 20% menos que los españoles. CC OO acusa a los empresarios de "utilizarlos para precarizar" el trabajo

Cataluña mantiene su peso en España gracias a los foráneos, que en 2006 ocuparon tres de cada cuatro nuevos empleos

Los extranjeros representan el 14% de los ocupados y proporcionan la mitad del crecimiento del PIB catalán

Un estudio reciente de Caixa Catalunya asegura que la mano de obra extranjera esta aportando la mitad del crecimiento de la economía catalana desde 2000. Es más: Cataluña mantiene su peso económico en España gracias a la llegada masiva de los inmigrantes.

Los inmigrantes copan el empleo nuevo en Cataluña. El peso de la inmigración en el porcentaje total de ocupados es de alrededor del 14%. Su peso en el mercado laboral va en aumento, asegura Josep Oliver, catedrático de Economía Aplicada de la UAB y uno de los estudiosos más prolíficos en este campo.

En la década 1995-2005, los extranjeros acapararon más de la mitad de los puestos de trabajo que se crearon en Cataluña, el 51%. Mientras que en la primera mitad del periodo representaron el 20% del empleo nuevo, en el último quinquenio este porcentaje se elevó al 65%. Pero es que en 2006, "se ha situado entre el 75% y el 80%", asegura Oliver

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¿A qué se debe? Hasta 2000, la demanda de puestos de trabajo se cubrió mayoritariamente gracias al aumento de las tasa de actividad de la población española, sobre todo por la incorporación de la mujer del baby boom al mercado laboral, y por el descenso de la tasa de paro. Pero a partir de 2000, es insuficiente y los nuevos empleos se cubren con población inmigrante. "Este es el verdadero efecto llamada", considera Oliver.

En contra de las tesis conservadoras, según las cuales los extranjeros quitan puestos de trabajo a los autóctonos, la regularización de inmigrantes de 2005 hizo aumentar la tasa de empleo, dice un estudio de la Fundación Jaume Bofill. A juicio del Consejo de Trabajo Económico y Social catalán (CTESC), pese a la presión sobre el mercado de trabajo, el aumento de empleo ha permitido reducir el paro y a la vez crear aún más puestos de trabajo. La inmigración es generadora de empleo.

La nueva realidad se palpa en la empresa, en la escuela y en la escalera. "El éxito de su integración depende de estas tres es", señala el secretario general de Comisiones Obreras en Cataluña, Joan Coscubiela. En los tres últimos años, han llegado más de medio millón de extranjeros, que hoy son ya 950.000 (casi el 14%). Un millón de personas que consumen, compran coches, que necesitan un techo. Que piden créditos y se endeudan con la banca.

Mercado de trabajo aparte, ni el boom de la vivienda ni la actual expansión del consumo se explica sin la oleada migratoria del último lustro. Hace 10 años, cuando llegaban alquilaban un piso. Ahora son propietarios. Otro reciente estudio de Oliver para Caixa Catalunya constata que desde 2002 los extranjeros adelantan a los nativos en la creación de hogares, uno de los grandes motores de crecimiento económico. "Los nuevos hogares gastan mucho más que los ya establecidos porque tiene que comprar de todo. Su impacto es clave para explicar la bonanza de los últimos años", sentencia.

El impacto de la inmigración en la economía es fundamental. Si a finales de la década de 1990, los extranjeros explicaban el 15% del crecimiento del PIB catalán, a día de hoy son el motor de entre el 50% y el 55% del aumento de la economía, según el servicio de estudios de la entidad financiera.

Sueldos y productividad

La integración laboral de los extranjeros no se produce en las mismas condiciones que para los nativos: el sueldo medio de las asalariados extranjeros es aproximadamente el 20% inferior al de los españoles. El motivo es que se ocupan en actividades peor remuneradas.

La gran mayoría trabajan en la construcción y en la restauración, además de las tareas domésticas, que no salen en las estadísticas "porque es donde hay más economía sumergida", explica Ghassan Saliba, responsable de inmigración de CC OO de Cataluña. Es la nueva inmigración a partir de 2000, mujeres procedentes de Latinoamérica.

"Los hay que ocupan puestos inferiores por su nivel de formación, cada vez más superior a la media española", denuncia Coscubiela, que culpa de ello a los empresarios: "Utilizan este 'ejército' para precarizar el mercado de trabajo. Si en lugar de eso se hubieran esmerado en innovar más, no estaríamos a la cola en productividad".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de marzo de 2007

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