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El desafío nuclear iraní

Bush prepara un plan ataque a Irán que pueda llevarse a cabo en 24 horas

Rice ofrece cooperación al Gobierno de Ahmadineyad si detiene su programa atómico

Cuando el presidente George W. Bush amenazó en su discurso del estado de la Unión con "destruir" las redes terroristas que alberga el régimen de Irán y "acabar" con la insurgencia que ataca a las tropas estadounidenses en el vecino Irak, muchos creyeron oír tambores de guerra. La Administración negó que pensase atacar la dictadura de los ayatolás. Una investigación de la revista The New Yorker zanja las dudas y expone que la Casa Blanca ha creado un comité en el Pentágono para planear un ataque que pueda llevarse a cabo sólo 24 horas después de que el presidente así lo decida.

Hace unos meses se estableció un grupo de planificación especial en la oficina de Jefes del Estado Mayor Conjunto, según un antiguo alto cargo del espionaje que mantiene el anonimato, y que es citado en el artículo de la prestigiosa revista por el periodista Seymour Hersh en la edición que sale hoy a la venta. Siempre según The New Yorker, en un primer momento, el Gobierno estadounidense sólo consideraba la destrucción de las instalaciones nucleares de Irán, así como un cambio de régimen. Sin embargo, ahora se ha ordenado la identificación de objetivos en Irán que estén relacionados con la entrega de ayuda a elementos extremistas en Irak, según un asesor de la Fuerza Aérea y un consejero del Pentágono, que no fueron identificados. La Administración Bush ha venido insistiendo en que el régimen de Teherán dicta la violencia en Bagdad, y a la vez ha mostrado a la prensa explosivos incautados en Irak pero provenientes de Irán.

Dos portaaviones -el Eisenhower y el Stennis- se encuentran en el mar Arábigo. Según fuentes de inteligencia citadas por Hersh -quien sacó a la luz los abusos de Abu Ghraib-, los planes de contingencia permitirían un ataque esta primavera. Sin embargo, esas mismas fuentes confían en que la Casa Blanca "no esté tan loca" como para atacar Irán en medio del caos en Irak y con los problemas que podría acarrear para los republicanos ante la campaña electoral de 2008. Respondiendo a The New Yorker, el portavoz del Pentágono, Bryan Whitman, sentenció: "Estados Unidos no está planeando ir a la guerra con Irán. Sugerir cualquier otra cosa contraria es erróneo, engañoso y malicioso".

Un argumento similar al que se construye ahora se puso en marcha los meses previos a la ocupación de Irak. Entonces, la inteligencia norteamericana aseguró que Sadam Husein poseía armas de destrucción masiva. Desde el Congreso se pide no volver a repetir los errores. Como dijo Hillary Clinton en el Senado el 14 de febrero, "todos hemos aprendido lecciones del conflicto en Irak, y hay que aplicar esas lecciones a todas las alegaciones que se hacen sobre Irán". Mientras, la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, respondió ayer al presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, que había declarado que el desarrollo nuclear de Irán no tiene "marcha atrás". "No necesitan una marcha atrás. Necesitan un botón de parada", dijo Rice. Si Teherán detuviera su programa atómico, EE UU estaría listo para discutir cuestiones políticas y económicas. "Estoy preparada para reunirme con mi homólogo iraní en cualquier momento si suspenden sus actividades de enriquecimiento de uranio", añadió la jefa de la diplomacia estadounidense.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 26 de febrero de 2007