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La Rovira i Virgili debe repetir una oposición ya anulada dos veces

El Tribunal Superior de Cataluña consideró el proceso discriminatorio

La Universidad Rovira i Virgili (Tarragona) tendrá que repetir por tercera vez unas oposiciones para cubrir unas plazas a catedrático en su departamento de Ingeniería Química porque en dos ocasiones los tribunales de justicia han anulado el procedimiento, recurrido por uno de los aspirantes, René Bañares-Alcántara, que en la actualidad trabaja como profesor de Ciencias de la Ingeniería en la Universidad de Oxford.

Bañares-Alcántara concurrió a estas oposiciones para obtener una plaza de catedrático por primera vez en octubre de 2001, y en marzo de 2002 presentó un recurso ante el juzgado de Tarragona porque consideró que sus méritos científicos no habían sido considerados por la comisión de evaluación de la universidad. El juzgado le dio la razón porque la resolución de la universidad "no estaba ajustada a derecho" y mandó que se repitiera el proceso.

La misma comisión de evaluación se encargará de tutelar el proceso por tercera vez

La Rovira i Virgili recurrió, pero el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) confirmó el fallo en 2004. Así, pues, antes de que se acabara el año, volvieron a repetirse las oposiciones. Y de nuevo René Bañares-Alcántara aportó para el concurso su experiencia científica e investigadora. Pero su ilusión de volver con su mujer a Tarragona, donde nació su hija pequeña, se ha ido esfumando en todo este tiempo.

Celebrada por segunda vez la oposición, el candidato afectado observó que sus méritos investigadores no se habían tenido tan en cuenta en la misma medida que aquellos que aportaron los aspirantes locales, los que trabajan en la Rovira. Y, de nuevo, el asunto acabó en el TSJC. El alto tribunal declaró nulas las oposiciones por considerar que son discriminatorias y favorecen a los candidatos que han desarrollado su tarea en la universidad que convoca las plazas, algo que "constituye una vulneración del derecho de acceso en condiciones de igualdad a la función pública conforme a los criterios de mérito y capacidad", explica la sentencia. Primar la actividad investigadora desarrollada en la Rovira i Virgili "sitúa injustificadamente en inferioridad de condiciones al aspirante que pese a contar con una dilatada trayectoria profesional y académica acabara de adquirir plaza en la universidad convocante y dejaría virtualmente fuera del concurso" a los que se presentaran desde otras universidades, sostiene el texto legal.

Y vuelta a empezar. El 19 de febrero volverá a repetirse el proceso, pero Bañares cree que sería de una solemne ineficacia que la comisión de evaluación que ha juzgado a los candidatos en anteriores ocasiones y que ha determinado los requisitos, esté compuesta por las mismas personas, "cuyo trabajo ya han anulado los tribunales en dos ocasiones anteriores".

Con esta idea escribió al rector para recusar a los miembros de la comisión evaluadora. "Pero me respondieron que eso no se encuentra entre los motivos de recusación establecidos por ley". La universidad dice que se ha limitado a acatar lo que los tribunales han ido señalando, y nada han dicho de los miembros de la comisión. "Pero sí se han modificado los requisitos que se exigen", añade.

Bañares estudió en la Universidad Nacional Autónoma de México y tiene una maestría y un doctorado de la Universidad Carnegie Mellon (Pittsburgh, Pensilvania). "Trabajé en la Rovira de marzo de 1999 a septiembre de 2003, primero como profesor interino y después como profesor titular. Antes de eso era profesor en la Universidad de Edimburgo, pero me casé con una española y pensamos que sería una buena idea ir a España a trabajar... Mi esposa y yo dejamos trabajos fijos para ser interinos y con sueldos de menos de la mitad que los de Escocia", afirma.

En Tarragona nació su hija pequeña y compraron una casa; "dejé a una universidad clasificada entre las 100 mejores del mundo (Edimburgo) para ir a otra que ni siquiera aparece en la lista de 500 y todo porque se me aseguró que se me iba a tratar con igualdad", lamenta. El próximo 19 de febrero, René Bañares-Alcántara se mide de nuevo con el resto de los aspirantes. Es la misma comisión, pero los requisitos han cambiado gracias a los tribunales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de febrero de 2007