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La lucha contra el cambio climático

Al Gore: "Tenemos lo necesario contra el calentamiento, salvo voluntad política"

El ex vicepresidente de EE UU se declara en Madrid escéptico sobre la opción nuclear

Al Gore, ex vicepresidente de Estados Unidos, profeta superventas del calentamiento, conciencia mundial ecologista, candidato al Nobel de la Paz y probablemente la persona que más ha hecho por divulgar el cambio climático, se dio ayer un baño de fama en Madrid. Ante un público entregado, Gore realizó una presentación idéntica a su película Una verdad incómoda: detalló que los niveles de gases de efecto invernadero superan ahora los alcanzados en 650.000 años y pronosticó sequías, olas de calor y huracanes cada vez más virulentos. Aun así, dejó un mensaje de esperanza. "Tenemos lo que necesitamos para frenar el calentamiento, salvo la voluntad política. Y ése sí es un recurso renovable".

Al Gore llegaba a Madrid invitado por el Ayuntamiento de Madrid en el momento oportuno. Cinco días después de que el informe de Naciones Unidas sobre el cambio climático zanjase las dudas científicas sobre si la causa es la mano del hombre en forma de quema de petróleo y carbón. "El cambio climático es como la ley de la gravedad, que afecta a todos y que no es objeto de discusión política. Los escépticos desaparecen más rápido incluso que los glaciares", ironizó.

Gore, que la víspera se había reunido con Zapatero, tuvo una breve charla con la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, y se fotografió junto a Alberto Ruiz Gallardón, alcalde de Madrid. En su presentación, un espectacular audiovisual, Gore explicó que el deshielo de los glaciares del Himalaya amenaza el abastecimiento de agua del 40% de la población mundial, ya que China, la India y la mayoría de Asia beben del agua del deshielo. Del Ártico al huracán Katrina y de Groenlandia a la Antártida, Gore presenta los problemas del calentamiento de forma precisa, repitiendo casi palabra por palabra la película. Se nota que lleva años recorriendo el mundo con el discurso. "Estamos sobrecargando la naturaleza", insistió.

En los 20 minutos que dedicó a responder preguntas del público (salpicado de empresarios, políticos y responsables municipales) lanzó un mensaje de que hay tiempo para hacer algo. "Estoy cansado de que los mismos que durante años negaron el problema ahora digan que es demasiado grande para atajarlo. El problema del cambio climático es moral, no político. Tenemos que elegir si para nuestros hijos seremos la generación egoísta que destruyó la Tierra o la que afrontó la amenaza. Pero para eso hace falta coraje".

El ex vicepresidente de Estados Unidos sostuvo que no hay conflicto entre reducir las emisiones de gases de efecto invernadero -algo que implica quemar menos petróleo y carbón- y crecer económicamente: "Se puede reducir la polución y mejorar la economía". Como ejemplo puso las marcas de coches estadounidenses, que se oponen a los límites de emisiones y cada vez venden menos. Al otro lado, las marcas japonesas se exportan a medio mundo gracias precisamente a su bajo consumo y contaminación. "Esta crisis es también una oportunidad", sentenció.

Gore apostó por las energías renovables, el ahorro y la eficiencia aunque dijo ser "escéptico sobre la energía nuclear: "No creo que sea una parte significativa de la solución. Los problemas de seguridad y de los residuos se resolverán pero aun así las centrales son muy caras y se tarda mucho en construirlas". Además destacó los problemas geopolíticos y de armas nucleares que conllevaría un boom nuclear.

Como colofón, y preguntado por la senda que hay que tomar para frenar el calentamiento, Gore pidió más acción a los países ricos porque sólo así China se sumará a un protocolo de Kioto "más duro": "Sólo nos falta la voluntad política. Y ése sí es un recurso renovable". Allí, citó a Machado al que se refirió como "poeta latinoamericano", algo que corrigió con los murmullos del público: "Pido perdón pero yo lo conocí en Latinoamérica. Espero que los traductores conozcan los bellos versos en español: Caminante no hay camino. Se hace camino al andar...".

En el ambiente flotaba que, de haber llegado a presidente no habría hecho todo lo que ahora predica. Pero qué diferente sería el mundo.

Gallardón se defiende

La organización ecologista Greenpeace denunció ayer que los ayuntamientos no están implicados en la lucha contra el cambio climático y sin ellos, no hay forma de reducir el tráfico y fomentar el transporte público. Greenpeace criticó que el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, del PP, haya olvidado la promesa de Madrid 2012 de promover las energías renovables.

Gallardón, que ayer hizo de anfitrión con Al Gore (el Ayuntamiento financia el primer encuentro sobre Energía, Municipio y Calentamiento Global) destacó el "intenso compromiso de Madrid con los desafíos de nuestro tiempo" y sostuvo que su equipo hace mucho por luchar contra el calentamiento. No detalló sus acciones contra el problema. Quizá pensaba en su principal obra, una autovía subterránea, en que haya duplicado el gasto en alumbrado navideño o en que Madrid supere a mitad de año la contaminación permitida para los 12 meses.

EL MENSAJE DE GORE

- "El cambio climático es como la ley de la gravedad: afecta a todos y no es objeto de discusión política"

- "Soy escéptico sobre la energía nuclear como solución al calentamiento. Las centrales son caras y crean problemas geopolíticos"

- "Se pueden reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y mejorar la economía"

- "Podemos ser recordados como la generación que destruyó la Tierra o como la que afrontó la amenaza"

- "Los mismos que durante años negaron el problema ahora dicen que es demasiado grande para atajarlo"

- "Los países ricos tienen que liderar un Kioto más fuerte. No podemos pedirle a China que tome medidas si no lo hacemos nosotros. EE UU tiene que hacer más"

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de febrero de 2007

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