Grandes empresas piden a Bush un giro para afrontar el cambio climático

Crece la presión sobre el presidente para que EE UU reduzca los gases contaminantes

Ya no son sólo los activistas a favor del medio ambiente quienes reclaman cambios. Los presidentes de 10 de los mayores conglomerados empresariales de Estados Unidos pidieron ayer a George W. Bush una reducción del 10% al 30% en las emisiones de dióxido de carbono en 15 años. "Podemos y debemos establecer una estrategia económica y de mercado coordinada para enfrentarnos a la protección del clima", dijeron los ejecutivos al presidente de EE UU.

Entre las empresas concienciadas de la necesidad de un cambio se encuentran General Electric, Caterpillar; BP America y Alcoa. Todas apelan a que el Congreso promulgue una legislación que "significativamente reduzca los gases causantes del efecto invernadero". Que el clima está cambiando es más que una obviedad en la capital de la nación: la semana pasada florecían las forsythias, se vivía una primavera adelantada. El invierno cada vez es más corto o casi inexistente, como advierte el ex candidato demócrata a la presidencia Al Gore en su documental Una verdad incómoda. Todo ello hace que se busque una nueva dirección a la política climática, pero ni las películas ni las flores lo hacían posible. El empujón definitivo lo está dando el nuevo Congreso salido de las urnas el pasado noviembre.

Los demócratas están situando el cambio climático en el centro de su agenda. En estos momentos hay al menos 10 proyectos de ley circulando en el Senado, que podrían desembocar en la limitación de emisión de gases, algo de lo que hasta ahora el presidente Bush no ha querido ni oír hablar. Pero va a haber cambios, que el diario The New York Times, definía como "de envergadura", y que se escenificará durante el discurso del estado de la Unión de la noche de hoy. Si en 2006 Bush declaró que "América es adicta al petróleo" y abrió el debate sobre la dependencia del crudo extranjero, hoy pretende anunciar "una osada iniciativa que de verdad animará a EE UU a reducir su dependencia con respecto al petróleo". "La forma de solucionar el problema es fomentar las nuevas tecnologías", adelantó Bush en una entrevista con el diario USA Today.

Este importante cambio es, sin embargo, tardío. El presidente empezó su gestión en 2001 con la negativa a ratificar el Protocolo de Kioto contra las emanaciones contaminantes. Esto no va a cambiar. Por ello, la reunión de los 10 directivos de 10 de las mayores empresas de EE UU llegó justo el día antes de que el presidente pronunciara su discurso anual, y carece de sentido exponer propuestas cuando no queda tiempo para maniobrar y se sabe que el contenido del discurso ya está casi cerrado.

Sobre la firma

Yolanda Monge

Desde 1998, ha contado para EL PAÍS, desde la redacción de Internacional en Madrid o sobre el terreno como enviada especial, algunos de los acontecimientos que fueron primera plana en el mundo, ya fuera la guerra de los Balcanes o la invasión norteamericana de Irak, entre otros. En la actualidad, es corresponsal en Washington.

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