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Reportaje:El reto de las ciudades verdes

Las ciudades verdes piden paso

El año que acaba de comenzar representa un punto de inflexión en la forma de vida de los seres humanos. Por primera vez, hay más personas viviendo en áreas urbanas que en el campo, según la ONU. Esto significa que a los problemas ya conocidos de las grandes urbes (contaminación, exacerbado consumo energético problemas de movilidad, inseguridad...) se le suma el hecho de que la mayoría de los pobres vive ya en las ciudades, con lo que corren el riesgo de convertirse en urbes gigantes con un centro histórico rodeado de enormes bolsas de miseria en forma de suburbios.

En 2003, 280 millones de personas de Asia, África y centro y sur de América vivían hacinadas (cuatro o más personas compartiendo una pequeña habitación). La contaminación urbana mata a tres millones de personas al año y un millón de niños muere cada 12 meses por contaminación en el interior de las casas. Y todo ello, en un mundo en que la mitad su población (2.400 millones de personas) usa diariamente combustibles fósiles altamente contaminantes (como la gasolina).

Para conseguir que las ciudades sigan siendo el motor económico y de desarrollo social y el principal generador de riqueza de los países, la ONU asegura que es imprescindible mejorar las infraestructuras, el transporte y la salud de los nuevos habitantes y seguir buscando la manera de alcanzar el equilibrio entre progreso y sostenibilidad.

"Las ciudades se enfrentan en el siglo XXI a un reto sin precedentes. Su misma existencia está amenazada por las consecuencias del cambio climático. Su cohesión social y su estabilidad están amenazadas por la exclusión y las desigualdades. La calidad de vida y la salud de sus habitantes se ve cada día más perjudicada por el deterioro de la calidad del aire y del agua". Así arrancó el año pasado el último World Urban Forum, organizado por la ONU en la ciudad canadiense de Vancouver.

Entre las iniciativas que se presentaron, se encontraban los proyectos y las buenas prácticas de distintas ciudades, ejemplos a seguir para las demás que pueden aplicar a sus propias circunstancias. Proyectos de mayor o menor envergadura, muchos de ellos intentan acercarse al ideal de ciudad verde, mejorando la movilidad, fomentando el transporte público, en bici o a pie, en lugar del automóvil, o buscando un urbanismo basado en las energías renovables. Friburgo (Alemania), Vancouver (Canadá), Bogotá (Colombia) o Malmoe (Suecia) son algunos de los ejemplos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 15 de enero de 2007