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Cabrera llama a la universidad y las comunidades a "la reflexión"

La escasez de financiación no lo es todo, recordó ayer el presidente del Grupo Santander, Emilio Botín. "También es importante la redistribución de estos recursos", dijo. Y en ello coincidieron todos los que presentaron el Atlas Digital de la España Universitaria, un estudio que pone de manifiesto con datos y con información precisa lo que "todos teníamos en la cabeza", dijo el presidente de los rectores, Juan Vázquez. Esa realidad, conocida, pero no siempre reconocida por los responsables universitarios y políticos, se hace ahora patente con cifras: faltan alumnos para tantas titulaciones como se ofertan, lo que equivale a un superfluo gasto de recursos.

El momento es propicio, sin embargo, para reequilibrar el sistema, ahora que se están reformando los estudios superiores para adaptarlos a la Europa común. Por ello, la ministra de Educación, Mercedes Cabrera, llamó ayer a la "reflexión" a la luz de estos datos, que servirán a las Comunidades Autónomas, dijo, para "diseñar sus líneas estratégicas y de actuación". Cabrera reiteró también la necesidad de que sean las universidades quienes piloten estos cambios, a quienes renovó su confianza para seleccionar al profesorado y para diseñar sus planes de estudio y definir las titulaciones que quieran impartir. "Cada una debe sacar sus conclusiones", dijo. Y ofreció el apoyo del Gobierno para los cambios que habrán de emprenderse.

El director de este informe, Pedro Reques, cree que en España no puede ponerse en marcha un proceso de fusión, como el que se debate en Francia para reformar su también extensa red universitaria. No cree que sea cuestión de hacer opas hostiles, sino de establecer por parte del Gobierno unas directrices generales que permitan una adecuada toma de decisiones por parte de las comunidades, que son quienes pueden organizar su sistema universitario, en coordinación con los campus.

Desorden

Juan Vázquez insistió, en la misma línea, en las variables políticas que han influido, más que las académicas, en ocasiones, en el desarrollo "desordenado" de la universidad española. "Cada cual ha ido por su lado", dijo ayer y, aunque reconoció que el territorio importa, también señaló la necesidad de mirar más allá, a otros entornos, "para compararse y reconocerse". "Hay que articular la demanda y equilibrarla con la oferta".

Por su parte, el presidente del Grupo Santander, que ha financiado este estudio, recordó que la universidad debe acercarse a la empresa y contar con la colaboración de las administraciones para completar lo que llamó el "círculo virtuoso" entre las tres instituciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de enero de 2007