Un semanario acusa al Gobierno de Berlusconi de fraude electoral

El semanario italiano Diario publicó ayer un documental, en formato DVD, en el que acusaba al anterior Gobierno de cometer un gigantesco fraude electoral, transformando las papeletas blancas o nulas en votos para Forza Italia, la coalición que lidera Silvio Berlusconi, durante el recuento nocturno del pasado 2 de abril.

La Fiscalía de Roma abrió de oficio una investigación, sin hipótesis de delito ni presuntos responsables, y anunció que verificaría la evolución del recuento. El entonces ministro del Interior, Giuseppe Pisanu, de Forza Italia, ha presentado una querella contra Beppe Cremagnani y Enrico Deaglio, coautores del documental titulado Matad la democracia.

Todas las acusaciones contenidas en Matad la democracia y respaldadas por Diario, un medio dirigido por Deaglio, se basaban en un hecho: los votos en blanco, que en 2001 fueron 1,6 millones, descendieron a sólo 445.000 en 2006. Con ese elemento, aliñado por el sorprendente buen resultado de la coalición de Silvio Berlusconi, que alcanzó casi el empate pese a que los sondeos le auguraban una clara derrota, los autores crearon una hipótesis llena de fantasía: un programa informático del Ministerio del Interior habría convertido en votos para Berlusconi aproximadamente un millón de votos en blanco. Esa tesis ya fue expuesta meses atrás en un libro anónimo, sobre el que se basaba el documental, titulado Il broglio (traducible como El pucherazo).

Enrico Deaglio, un cirujano pasado al periodismo en los años setenta, ex director de la revista de extrema izquierda Lotta Continua y veterano reportero de investigación de la cadena RAI, admitió que carecía de pruebas. Resulta, sin embargo, sorprendente que un periodista con su experiencia ignorara que el Ministerio del Interior no efectúa en Italia ningún recuento y se limita a proporcionar información sobre los resultados.

Los recuentos de cada mesa, verificados por los interventores de los distintos partidos, se envían junto con las cajas de papeletas a las comisiones electorales provinciales, que durante los días siguientes proceden a un nuevo recuento, oficializado finalmente por el Tribunal de Casación.

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* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 24 de noviembre de 2006.

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