Alerta por el cambio climático

Más malaria, accidentes y graves diarreas infantiles

El cambio climático -manifestado sobre todo como un calentamiento- también va a tener un efecto sobre la salud de los habitantes del planeta. La Organización Mundial de la Salud (OMS) lleva ya varios años "preocupada" por sus consecuencias, indica la directora de Salud Pública del organismo, la española María Neira. Fruto de ello son varios trabajos en los que intenta adelantarse a los resultados del previsible calentamiento global.

El primero de los cambios afectará a la distribución de algunas enfermedades tropicales. La situación actual impide que alguna de ellas -sobre todo, la malaria- salga de las regiones tropicales, indica Neira. Pero un calentamiento haría que la costa norte del Mediterráneo, el sur de Estados Unidos y las repúblicas centroasiáticas fueran, otra vez, terreno propicio para los mosquitos que actúan de transmisores de la enfermedad.

Claro que no todo es cuestión de temperaturas. En los países más desarrollados sería posible frenar la expansión porque tendrían más capacidad para controlar la existencia de charcas contaminadas, el medio indispensable para que la hembra del anofeles ponga sus huevos y se reproduzca.

Los problemas con el agua mezclados con el calor también influirán en otra de las grandes plagas actuales: las diarreas infantiles. La OMS calcula que aumentarán hasta un 10%. Además, habrá que contar con un aumento de traumatismos por las catástrofes naturales.

Otro aspecto que inquieta a la OMS es el resultado del cambio climático en la contaminación. La alteración del régimen de lluvias -o su escasez, simplemente- hará que el aire de las grandes ciudades se limpie menos frecuentemente. El resultado serán más enfermedades pulmonares, oculares y alergias.

La OMS reconoce que habrá un efecto simplemente por la agudización de las temperaturas, pero admite que no es posible cuantificarlo. Actualmente el invierno y el verano son los periodos de mayor mortandad en los países que están fuera de las zonas tropicales. Si en estas regiones el calor o el frío duran más, es casi seguro que aumentarán los fallecimientos (será como si todos los veranos se sufriera una ola de calor). Pero es posible que este efecto se traduzca en una concentración de las defunciones en unos meses, y no en un aumento del número de fallecimientos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 30 de octubre de 2006.

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