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Condenado a cadena perpetua el líder de Sendero Luminoso

El grupo terrorista cometió 35.000 asesinatos en Perú entre 1980 y 2000

El fundador del grupo terrorista peruano Sendero Luminoso, Abimael Guzmán, fue condenado ayer a cadena perpetua por un tribunal civil. Junto a él, una decena de cabecillas de la organización han sido sentenciados a penas de entre 24 y 35 años de cárcel por los delitos de terrorismo y homicidio agravados. En la guerra sucia de Perú (1980-2000) murieron asesinadas casi 70.000 personas, la mitad en manos de Sendero.

El tribunal antiterrorista, presidido por el magistrado, Pablo Talavera, dictó sentencias de cadena perpetua contra Guzmán, de 70 años, y Elena Iparraguirre, de 60 años, compañera sentimental y número dos de la banda armada, así como penas de entre 24 y 35 años de prisión para otros 10 cabecillas senderistas. Los dirigentes fueron sometidos a un gran proceso desde septiembre del año pasado por la matanza de Lucanamarca, en 1983, y los crímenes cometidos en todo el país entre 1980 y 1992. También por haber utilizado la academia César Vallejo como organismo de financiación y captación de militantes, y el periódico El Diario, como medio de difusión de su ideología. El número tres de Sendero, Óscar Ramírez Durand, alias Feliciano, fue condenado a 24 años tras acogerse a la figura jurídica de la "colaboración eficaz".

Las dirigentes Laura Zambrano y María Pantoja fueron sentenciadas a 35 años, mientras que Angélica Salas, Margie Clavo, Martha Huatay, Víctor Zavala, Margot Liendo, Osmán Morote, y Victoria Trujillo, a 25 años de cárcel. La Sala Penal Nacional de Terrorismo determinó, asimismo, que la cúpula senderista deberá pagar, en conjunto, 1.118 millones de dólares en reparación al Estado. Además, Guzmán, alias presidente Gonzalo, deberá abonar más de 77.000 dólares a los familiares de las víctimas de la matanza de Lucanamarca, donde fueron asesinados 69 campesinos a machetazos, entre ellos una veintena de niños.

La fiscal Luz Ibáñez, que había solicitado cadena perpetua para 11 de los procesados, afirmó que ha impugnado las penas menores, ya que, según dijo, las sentencias debieron ser "proporcionales al daño causado" por los terroristas. Añadió, sin embargo, que está "muy contenta porque basándose en la acusación y pruebas de la fiscalía, se ha logrado esclarecer hechos y establecer las responsabilidades de los dirigentes".

Sentencias diferenciadas

El juez Talavera explicó, por su parte, que las sentencias se determinaron tras diferenciar a "aquellos que tenían la máxima responsabilidad, de los que no tenían el mismo poder de manejo y dominio". Agregó que en similares procesos por terrorismo la Corte Suprema ha condenado a 35 años de prisión a otros dirigentes. Para el ex magistrado antiterrorista Marcos Ibazeta, "no había otra pena para Guzmán y su pareja" al destacar que se está "cerrando la peor etapa de la historia de Perú".

La cúpula de Sendero Luminoso, que en su mayoría fue capturada en 1992, fue sometida a este proceso civil en cumplimiento de una resolución del Tribunal Constitucional, que anuló las sentencias a prisión perpetua dictadas durante el Gobierno de Alberto Fujimori (1990-2000) por la vía militar. La última audiencia del proceso, que se instaló al mediodía de ayer en la prisión de la Base Naval del Callao -el puerto pegado a la ciudad de Lima-, donde los cabecillas senderistas permanecen detenidos, se prolongó durante más de ocho horas, antes de conocer la sentencia.

La Comisión de la Verdad y la Reconciliación (CRV) concluyó en 2003 que Sendero Luminoso fue autor de más de la mitad de las 70.000 muertes del conflicto armado que sacudió Perú entre los años 1980 y 2000. El resto de las víctimas fueron atribuidas al Ejército y la policía peruanas, a grupos de paramilitares, y al Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), el otro grupo armado que inició sus acciones en 1984.El presidente de la CVR Salomón Lerner, afirmó que está "de acuerdo" con la sentencia, que consideró "la derrota de Sendero Luminoso en el terreno jurídico y una victoria de la sociedad". "Es un reencuentro del país con la justicia, no en el terreno del combate físico, es una victoria jurídica que nos devuelve al imperio de la ley, nos da rango de país civilizado y justo, sin leyes de excepción y procedimientos arbitrarios". Lerner destacó que el informe final de la CVR "sentó los principios éticos de la responsabilidad de Guzmán en los hechos de violencia aun cuando él no ejecutó los hechos de violencia".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 15 de octubre de 2006