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Corea del Norte desafía al mundo

Washington y Tokio quieren abrir la puerta al uso de la fuerza

Estados Unidos y Japón se han fijado un objetivo en las negociaciones del Consejo de Seguridad: pactar antes de que acabe la semana un texto que tome como base el Capítulo 7 de la Carta de la ONU, disposición que prevé el recurso a la acción militar en última instancia. "Trabajaremos las 24 horas", dijo el embajador estadounidense, John Bolton, que explicaba que la resolución pretende impedir que Corea del Norte se convierta por la vía clandestina en una potencia nuclear con capacidad para lanzar la bomba atómica.

La Administración Bush descarta la amenaza al uso de la fuerza en esta fase, aunque insiste en que es el momento para lanzar un mensaje firme y unificado. China, con poder de veto, está dispuesta a cooperar en la definición de una resolución "firme" y que contenga "acciones punitivas", según dijo su embajador, Wang Guangya, pero insiste en que la respuesta debe ser "prudente" y "apropiada". Pekín, que hasta la fecha había defendido la vía del diálogo sobre la sancionadora, teme que una reprimenda demasiado severa acabe desestabilizando el régimen e introduzca al país comunista en una crisis humanitaria. "La vía diplomática sigue abierta", reiteró el representante chino.

Los países no han entrado aún en especificidades sobre la resolución. Las acciones anteriores del Consejo de Seguridad ante la intransigencia norcoreana, como la resolución 1.695 del pasado julio, se han basado en el artículo 41 de la Carta, que limita las sanciones al ámbito económico y diplomático. Pero el Gobierno chino reconoce que está perdiendo la paciencia, lo que podría animarle a aceptar que el próximo movimiento se haga basándose en el Capítulo 7 del texto fundacional, como defienden EE UU y sus aliados.

Negociación multilateral

"Seguimos discutiendo en los detalles", dijo Bolton. Washington insiste en que el objetivo es conseguir que Pyongyang vuelva a la mesa de negociación y que se reincorpore al Tratado de No Proliferación nuclear (TNP), del que se retiró en 2003. Bolton dijo que Estados Unidos está dispuesto a entablar una discusión directa con Corea del Norte en el marco de las negociaciones a seis bandas, pero no bilateral. "Si quieren hablar con nosotros, lo único que tienen que hacer es sacarse un billete a Pekín", remachó.

Según un funcionario norcoreano, citado sin identificar por la agencia surcoreana Yonhap, Pyongyang sólo regresará a la mesa negociadora si Washington hace concesiones. "Seguimos estando dispuestos a abandonar los programas nucleares y a volver a las conversaciones a seis bandas si Estados Unidos toma las medidas correspondientes", dijo. Pero advirtió que su país está dispuesto a colocar cabezas nucleares en misiles y a realizar nuevas pruebas atómicas "dependiendo de cómo evolucione la situación".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 11 de octubre de 2006