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PÍLDORAS

Peso y Alzheimer

Un estudio a largo plazo en ancianos ha revelado que el porcentaje medio de pérdida de peso se duplica en el año anterior a que los síntomas del Alzheimer comiencen a detectarse. El descubrimiento podría ser útil a los investigadores que buscan formas de detectar y tratar esta enfermedad antes de que cause daños irreversibles en el cerebro. El ensayo, publicado en el número de septiembre de la revista Archivos de Neurología, es el primero en confirmar con detalles precisos la relación entre la pérdida de peso y la demencia, identificadas vagamente hace una década. Los investigadores, que utilizaron datos del Centro de Investigación del Alzheimer de la Universidad Washington, en Sant Louis (EE UU), explican que un año antes de que a los voluntarios del estudio se les diagnosticase una demencia muy leve, su índice de pérdida de peso se había duplicado.

Hígado graso

Se calcula que en España uno de cada dos niños obesos y tres de cada cuatro adultos obesos sufre esteatosis hepática o hígado graso, una enfermedad benigna del hígado que se produce por acumulación de grasa en el tejido adiposo. De momento, no existe tratamiento farmacológico para esta patología crónica que puede evolucionar a fibrosis o cáncer de hígado. Los médicos aconsejan llevar un estilo de vida saludable, realizar ejercicio físico y tomar una dieta equilibrada. Hasta la década de 1990, este trastorno afectaba más a las mujeres que a los hombres, pero hoy afecta a ambos géneros por igual, y lo más preocupante es el aumento de esta patología del hígado en los niños. Un estudio presentado por Javier Salmerón, jefe del servicio de Aparato Digestivo del hospital universitario San Cecilio de Granada en el marco de la Semana de las Enfermedades digestivas, y en el que participaron 119 niños obesos reveló que el 43% de los pequeños presentaba esteatosis y un 7,6% aumento de transaminasas.-C.G

Tos crónica

Investigadores de la Clínica Mayo han descubierto un nuevo método mediante la espiración de óxido nítrico que permitirá determinar el tratamiento más adecuado de la tos crónica, según un estudio presentado la semana pasada en la reunión anual de la Sociedad Respiratoria Europea (ERS) en Múnich. Este test mide la inflamación en los bronquios, y el aliento de los pacientes se introduce por un verificador cuatro o cinco veces durante 10 minutos. Los resultados anómalos indican que el paciente tiene asma o posiblemente bronquitis eosinofílica sin asma, siendo ambas tratadas con corticosteroides inhalados, que ayudan a reducir la inflamación y aliviar la tos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 12 de septiembre de 2006