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Fidel Castro participará activamente en la Cumbre de los No Alineados

El líder cubano se recupera "satisfactoriamente" y presidirá la delegación de su país

Fidel Castro tendrá una presencia mucho más activa de lo que se esperaba en la 14ª Cumbre del Movimiento de Países No Alineados, a la que han confirmado su asistencia más de 50 presidentes de las 116 naciones representadas en el grupo. Previsiblemente, Castro, cuya convalecencia es "satisfactoria", según dijo ayer el canciller cubano, Felipe Pérez Roque, recibirá al secretario general de la ONU, Kofi Annan, e incluso podría presidir la cena oficial de bienvenida a los jefes de Estado y de Gobierno el día 15.

"El jefe de la delegación cubana es el presidente Fidel Castro. Así está siendo acreditada ante el comité organizador. El segundo es Raúl Castro. (...) Si en alguna de las actividades no puede estar, lo representará el segundo jefe de la delegación", precisó Pérez Roque, en la primera conferencia de prensa de la cumbre, a la que se han acreditado un millar de corresponsales extranjeros, muy interesados en sus preguntas por la salud de Castro.

El ministro cubano dijo que el paciente "sigue recuperándose satisfactoriamente" y que el momento más peligroso -"lo peor"- ha pasado. Debido a una delicada operación quirúrgica, para atajar una hemorragia intestinal, el pasado 31 de julio el presidente cubano delegó el poder, por primera vez en 47 años, en un equipo "provisional" de siete personas encabezado por su hermano Raúl, de 75 años, ministro de las Fuerzas Armadas y segundo hombre en la jerarquía cubana. Desde entonces, no existen partes médicos sobre su convalecencia más allá de los propios mensajes de Castro y de las declaraciones de sus colaboradores y amigos que lo visitan, como el mandatario venezolano Hugo Chávez, que se ha convertido casi en un portavoz oficial.

Roque, que trabajó siete años como su asistente personal y forma parte del equipo interino de Gobierno, reconoció que el alejamiento del mando de Castro "no ha sido fácil". "Estos días en que Fidel no ha estado al frente del trabajo de nuestro Gobierno, todos hemos sentido una gran preocupación", manifestó, "pero debo decir que en la medida en que ha mejorado, paulatinamente se ha ido incorporando, ha estado en constante comunicación con el compañero Raúl y otros compañeros del Gobierno y del partido".

Pérez Roque vino a confirmar lo que muchos suponían: que a la más leve mejoría, Castro volvería a retomar las riendas del país, y en este caso los preparativos y desarrollo de una cumbre a su medida, la de los pobres frente a las potencias industrializadas, y con una fuerte carga contra la Administración de George W. Bush. "Aunque él está cumpliendo disciplinadamente con la prescripción de los médicos para recuperar su salud, al mismo tiempo ha estado informado y participando en las decisiones principales".

Un foro de denuncia

El Gobierno cubano subraya que no se trata de una cumbre para atacar a Estados Unidos, aunque sí será un foro de denuncia de las políticas "agresivas" y de "guerras preventivas" de la Casa Blanca, que defenderá el derecho internacional y el derecho de los pueblos a dotarse de los sistemas políticos, sociales y económicos que decidan.

Para Washington, muchos de los países del MNOAL no son democracias, y algunos son enemigos declarados, como Cuba, Venezuela e Irán. El presidente iraní ha confirmado su presencia en la cita de La Habana y sus movimientos y declaraciones pueden ser uno de los platos fuertes de la cumbre.

Pérez Roque destacó que el movimiento creado hace 61 años en Belgrado, como respuesta a la política de bloques de EE UU y la URSS durante la guerra fría, defiende, como principio, el derecho de todo país "a utilizar la energía nuclear con fines pacíficos, incluido el dominio del ciclo completo del combustible nuclear, incluido el derecho a enriquecer uranio para producir electricidad". No descartó una declaración especial de la cumbre sobre este polémico asunto.

Cuba aboga por la destrucción de todos los arsenales nucleares y denuncia la posición "de doble rasero" de la política internacional, especialmente Estados Unidos, que critica a Irán, pero al mismo tiempo "ayuda a ciertos países, por ejemplo Israel, a convertirse en una potencia nuclear y a perfeccionar y ampliar sus arsenales". Los documentos finales de la cumbre, cuyos miembros suman casi las dos terceras partes de la Asamblea General de Naciones Unidas, darán un espaldarazo a la posición cubana de condenar el prolongado embargo estadounidense a la isla y su reclamación sobre el uso ilegal de la base de Guantánamo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de septiembre de 2006