La ley de educación arranca tímidamente

Los centros ganan autonomía organizativa y los directores tendrán más capacidad de decisión

El curso pasado estuvo marcado por la aprobación de la Ley Orgánica de Educación (LOE) tras meses de enconados debates y discusiones dentro de la comunidad escolar, entre los partidos políticos e, incluso, en la calle. En los próximos días, alrededor de 6,9 millones de alumnos de educación infantil, primaria, secundaria y formación profesional (cifra del año pasado) comenzarán de nuevo las clases con la LOE, por fin, en vigor, aunque sólo se empiece a aplicar una pequeña parte de las medidas que introduce.

Como cada curso, los escolares de infantil y primaria son los primeros que se incorporan a las aulas. Este año, los canarios y riojanos son los que antes empiezan el cole: el próximo jueves y viernes, respectivamente. En la mayor parte de las comunidades comenzarán el próximo lunes, excepto en Cataluña y Extremadura, que lo harán el martes, Baleares (el miércoles día 13) y los últimos en incorporarse a las clases serán los andaluces, el 15. En ESO y bachillerato, las fechas de inicio de curso varían, según el nivel educativo, entre el día 12 y el 20 de septiembre.

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Cuando se sienten en sus pupitres, la LOE ya estará en vigor, pero los alumnos son los que menos lo van a notar, ya que volverán a estudiar con el modelo actual, una mezcla de la LOGSE aprobada en 1990 con algunos puntos de la LOCE impulsada durante el Gobierno del PP y aprobada en 2002. Los contenidos mínimos de cada asignatura serán los mismos, y los que suspendan dos materias tendrán que repetir, como decía la LOCE -la norma que se irá desarrollando en los próximos cinco años permitirá promocionar, excepcionalmente, con tres suspensos-.

Dirección y diversificación

La nueva organización interna de los centros, que ganan más autonomía y cuyos directores tienen más capacidad para tomar decisiones rápidas -por ejemplo, en cuestiones de disciplina-, entra en vigor. Sin embargo, "las comunidades tienen aún que desarrollar los reglamentos", asegura José Antonio Martínez, presidente nacional de la federación de directores de centros públicos, Fedadi, que no confía en que estas disposiciones estén listas para este año escolar.

"Lo que entra en vigor este curso no es mucho, pero sí es significativo", asegura Álvaro Marchesi, catedrático de Psicología Evolutiva y de la Educación, en referencia al adelanto a los 15 años de la edad de acceso a los programas de diversificación curricular. Hasta ahora, esta opción, que permite a los alumnos con más dificultades cursar 3º y 4º de bachillerato en clases más reducidas y con contenidos adaptados, sólo era accesible a partir de los 16 años, es decir, después haber repetido dos veces. "Esto supone un cambio importante para atender a la diversidad de los alumnos. De hecho, la mayoría de los profesores de secundaria apoyan estos programas y su adelanto para los alumnos", explica Marchesi. Esta medida podría empezar este curso, simplemente, si las comunidades mandan una circular permitiendo su aplicación.

Más difícil será que empiecen a funcionar los nuevos programas de Cualificación Profesional Inicial -reconversión de la antigua Garantía Social-, que intentan que los chicos sin interés por los estudios no abandonen su formación sin título alguno. El acceso a estos cursos también se adelanta a los 15, con una nueva estructura "que no se improvisa", dice Marchesi. Los nuevos programas constan de tres módulos: uno para seguir avanzando en su formación general, otro en el que aprenden un oficio, y otro más, si quieren continuar con los estudios de secundaria.

Los deberes

Los que tienen más deberes para este curso son las comunidades autónomas. A finales de este año el Ministerio de Educación dictará las enseñanzas comunes que han de estudiar todos los niños y sus contenidos. A partir de ese momento, son las comunidades las que tienen que trabajar para desarrollarlo y completarlo antes del próximo curso 2007-2008, cuando los alumnos ya han de estudiar con los nuevos currículos. Paralelamente, las comunidades tienen que desarrollar las normas que no necesitan más normativa del ministerio, como el decreto de admisión de alumnos en los centros sostenidos con fondos públicos, los planes de apoyo a alumnos con necesidades educativas especiales, sistema de evaluación y promoción o los nuevos sistemas de apoyo a los repetidores. "Nos queda un trabajo intenso por delante, que haremos en contacto y colaboración con otras comunidades autónomas", asegura el director general de Coordinación y Política Educativa

de Castilla-La Mancha, Pedro Pablo Novillo. "Es tan importante, que nos estamos planteando hacer una ley de educación que afiance la LOE y nuestras propias peculiaridades", añade Novillo.

Las comunidades gobernadas por el PP ya anunciaron tras la aprobación de la LOE que realizarían un desarrollo común de la norma en todos sus territorios. Por ejemplo, establecerán los mismos contenidos comunes en historia, geografía y literatura (la LOE establece un mínimo de 65% de contenidos comunes en las autonomías sin lengua cooficial, y 55% para las que sí tienen).

El punto más conflictivo que al Gobierno le queda por resolver antes de que termine 2006 se refiere a la asignatura de Religión. En los últimos meses, el Ministerio de Educación se ha reunido en varias ocasiones con los obispos para intentar llegar a un acuerdo, ya que en la LOE no se especifica si esta materia tendrá una materia alternativa. Las otras opciones son que los chicos y chicas que no elijan religión dediquen ese tiempo al estudio o, que no tengan ninguna actividad alternativa y que la clase de religión se desplace al principio o al del horario escolar, con lo que los alumnos se irían a casa o entrarían más tarde. Posibilidad, esta última, que más teme la Iglesia católica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0003, 03 de septiembre de 2006.

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