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El año de la Universidad

Aaprobada la Ley Orgánica de Educación, el siguiente cambio legislativo que acometerá el ministerio en los próximos meses es la reforma de la Ley Orgánica de Universidades (LOU), aprobada el pasado viernes por el Consejo de Ministros para que comience su trámite parlamentario. La reforma, en líneas generales, dará más autonomía a los campus.

Pero el verdadero reto al que se enfrenta la Universidad española es la adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior, que pretende que en 2010 todas las carreras cursadas en la Unión Europea sean equiparables en cualquier país de la UE. En la reforma de la LOU aparecen los primeros pasos con la creación de un registro de las nuevas titulaciones adaptadas al espacio europeo. Este registro sustituye al catálogo cerrado de titulaciones que estaba preparando el anterior equipo del ministerio, antes de la llegada en abril de la ministra Mercedes Cabrera. El giro consiste en que Educación presentará en noviembre unas directrices generales, divididas por ramas (ciencias experimentales, ciencias sociales, etcétera), con los requisitos que han de cumplir las carreras. Después será cada universidad la que proponga el plan de estudios para cada título, ajustado a esas directrices generales.

El Consejo de Coordinación Universitaria comprobará que efectivamente se cumplen los requisitos mínimos y, si la comunidad autónoma lo aprueba, esa carrera será licitada mediante un decreto y pasará a engrosar el Registro de Títulos con validez en toda España. El ministerio espera que algunas de las nuevas titulaciones comiencen a ofrecerse en 2007-2008, sin embargo, el presidente de la Conferencia de Rectores, Juan Vázquez, cree que no estarán hasta el curso siguiente.

Con el nuevo sistema del registro se soluciona, al menos para el ministerio, el problema que representaba el hecho de dejar fuera del catálogo algunas carreras que ahora existen, con las consiguientes manifestaciones de protesta. Ahora, serán las Universidades las que decidan qué carreras ofrecen y cuáles no.

Además, Educación ha anunciado que propondrá a las Universidades que el primer curso de las titulaciones de la misma rama sea común o, al menos, equiparable, de tal manera que los alumnos puedan cambiarse de carrera sin "renunciar" a ningún aprobado, por ejemplo entre las filologías o las ingenierías, explica el director general de Universidades, Javier Vidal. "Evitaremos, de cualquier modo, que esta iniciativa se convierta en un coladero para acceder a carreras muy demandadas y con falta de plazas", añade.

Además, durante este mes de septiembre está previsto que se presenten los resultados de las comisiones del ministerio que están estudiando otros dos temas fundamentales para el futuro universitario: el modelo de financiación y la revisión de las metodologías de enseñanza, que en el marco de espacio europeo tendrán que estar más centradas en el trabajo del alumno, en lugar de las actuales clases magistrales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 4 de septiembre de 2006