San Paolo y Banca Intesa proyectan unirse para crear el segundo mayor banco italiano

La fusión, apoyada por el Gobierno, diluiría el peso del Santander en el capital del grupo

Banca Intesa y San Paolo IMI, números dos y tres en la clasificación bancaria italiana, anunciaron ayer a las autoridades bursátiles su intención de fusionarse. Los consejos de administración de ambas entidades fueron convocados para el sábado, con el fin de que dieran luz verde a una operación recibida de forma positiva por el Gobierno y los mercados financieros. El Banco Santander Central Hispano, hasta ahora importante accionista del San Paolo, podría quedar relegado a una situación secundaria tras la fusión.

La entidad resultante de la unión entre Intesa y San Paolo sumaría activos por valor de 550.000 millones de euros, valdría unos 63.000 millones en Bolsa y emplearía a unas 86.000 personas. En rentabilidad y tamaño real seguiría lejos, sin embargo, del número uno de Italia, Unicredito, con 40.000 empleados y activos cercanos a los 800.000 millones de euros.

El consejero delegado del Santander, Alfredo Sáez, declaró a finales de julio que la entidad española mantenía "en principio un cierto interés en aumentar la posición" en San Paolo, en el que posee el 9,7% del capital. El Santander, además, forma parte de un pacto de sindicación entre los cinco principales accionistas que expirará a principios del año próximo.

El máximo responsable del San Paolo, Enrico Salza, ha temido siempre una operación hostil procedente de España similar a la intentada por el BBVA en la Banca Nazionale del Lavoro (BNL) el año pasado, finalmente sin éxito. En este sentido, la unión con Intesa diluiría las acciones del Santander, a no ser que Sáez apostara por una nueva inversión para mantener su peso accionarial.

La opinión de los socios

El banco francés Crédit Agricole, socio de referencia de Banca Intesa con el 18% del capital, debería desembolsar unos 3.000 millones, según un estudio del diario Les Echos, para no perder cuota. "Examinaremos la cuestión atendiendo al interés de Banca Intesa y de sus accionistas", dijo ayer René Carron, consejero delegado de Crédit Agricole.

El Santander, por su parte, prefirió no hacer comentarios. Hace unas semanas, Alfredo Sáenz calificó de "buena y razonable" la decisión del San Paolo de "estudiar sus opciones en el proceso de consolidación de la banca italiana". "Nuestra posición es apoyarle", dijo entonces en declaraciones recogidas por la agencia Bloomberg.

Giuseppe Guzzetti, presidente de la Fundación Cariplo, segundo accionista de Intesa con el 9,9% de las acciones y uno de los motores de la fusión, declaró que "de todas las parejas posibles para Intesa, San Paolo es la mejor", y expresó su confianza en que los consejos de administración aprobarán el sábado las negociaciones.

La mayoría de los analistas consideraban que la entidad resultante de la posible fusión nacería fuerte en las áreas de negocios e inversiones, pero sufriría redundancias de sucursales, sobre todo en el norte de Italia, y mantendría una plantilla excesiva. El Ayuntamiento de Turín y el Gobierno de la región piamontesa, accionistas del San Paolo a través de la Fundación Compañía San Paolo (14% del capital) hicieron saber que no aceptarían despidos ni medidas que diluyeran las raíces de la entidad en el Piamonte.

Subida en Bolsa

El presidente del Gobierno, Romano Prodi, se declaró favorable al proyecto de fusión. "Puede ayudar al desarrollo del país, reforzar su presencia en los mercados exteriores y robustecer el sistema bancario italiano", dijo.

Los inversores saludaron también la iniciativa, a la espera de que la fusión fuera acompañada de bonificaciones para los accionistas: los títulos del San Paolo subieron en Bolsa casi el 4%, mientras la subida de Banca Intesa rozó el 5%.

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