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CARTAS AL DIRECTOR

Recuerdos de un alzamiento

Este 18 de julio se cumplen 70 años del alzamiento nacional contra el Gobierno legítimo de la Segunda República. Es preciso repetir y repetir, hasta la saciedad, que ese alzamiento militar, convertido posteriormente en conflicto social, se llevó a cabo para terminar de forma tajante con el sistema democrático del cual gozaba España. La República, proclamada en 1931 por los partidos políticos elegidos en las urnas, aceptaba el juego lógico de cualquier democracia que posibilita a cualquier formación política llegar al poder. Es clave recordar que en la España republicana gobernó la derecha, porque así lo quisieron los ciudadanos. Muchos historiadores, apodados renovadores, intentan hacer creer a un sector de la población que el famoso alzamiento nacional fue para acabar con la izquierda política, y que fue provocado por ella misma. Según ellos, era enorme el peligro que suponía para este país. No es cierto y lo saben. El alzamiento militar de ese 18 de julio de 1936 se realizó para hundir la democracia, y con ella a la izquierda y a la derecha que alternaban en el Gobierno, al centro político y a los partidos nacionalistas de la periferia. Y con ello, hundir también a muchas personas, ideas y sentimientos que querían cambiar este país aceptando las reglas del juego que hoy nos parecen tan dignas. ¿Por qué el PP, que es considerado como la derecha democrática de este país, se niega a condenar el régimen que acabó también con la derecha política democrática republicana? La democracia, y los valores que defiende, tienen la misma esencia hoy y hace 70 años. Afortunadamente, el alzamiento del 18 de julio, en la actualidad, se basa en recuerdos. Dolorosos y tristes, pero recuerdos de un pasado histórico que nunca debió haber ocurrido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de julio de 2006