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Gobierno, patronal y sindicatos firman el segundo acuerdo social de la legislatura

Tras la reforma laboral, las partes sellan un pacto de pensiones tímido que combina la mejora de prestaciones y el ahorro

El Gobierno, la patronal y los sindicatos estamparon ayer sus firmas en una reforma de la Seguridad Social por primera vez en 20 años. Los anteriores acuerdos sobre pensiones se habían saldado con el desmarque de alguno de los negociadores. La tibieza de lo firmado ayer ha permitido que el acuerdo resulte mucho más fácil. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, justificó que lo firmado no sea más ambicioso: "Este acuerdo no es una respuesta a ninguna situación de crisis. No estamos acuciados por la necesidad".

Sindicatos y empresarios acudieron a la Sala de Tapices de La Moncloa por segunda vez en dos meses (en mayo se firmó la reforma laboral). "Tendremos que empezar a pensar en ponerle un subtítulo [a la sala]: sala del diálogo y del acuerdo social", bromeó Zapatero. El presidente valoró que lo pactado adapte la Seguridad Social "a los cambios que experimenta la sociedad española" y destacó "el equilibrio financiero del sistema". "El acuerdo nos instala en el presente y nos afianza para el futuro", añadió el ministro de Trabajo, Jesús Caldera.

El Fondo de Reserva recibirá hoy otros 3.800 millones, con lo que supera ya los 35.000

El texto combina medidas que mejoran las prestaciones actuales con otras que propician el ahorro. Entre las primeras destaca la extensión a las parejas de hecho de la pensión de viudedad. Se exigirá un mínimo de convivencia (aún por definir, aunque superior a dos años) y dependencia económica del fallecido (un 50% si existen hijos y un 75% si no los hay).

También se requerirá, por primera vez, una convivencia mínima de dos años para los matrimonios, condición que no se aplicará cuando tengan descendientes. El resto queda prácticamente idéntico, pese a que la previsión inicial de Caldera era recortar esa pensión para los viudos que tienen otras rentas.

En el apartado del ahorro, se amplía de facto el periodo mínimo necesario para acceder a pensión. En la actualidad son 15 años, pero al contar como cotizadas las pagas extraordinarias en la práctica basta con algo más de 12,5. Una vez entre en vigor el acuerdo serán necesarios 15 años efectivos. No obstante, tanto ésta como el resto de las medidas se aplicarán gradualmente (es decir, no serán 15 años de golpe, sino que el periodo irá aumentando paulatinamente).

Otra medida encaminada al ahorro consiste en restringir ligeramente el acceso a la jubilación parcial, una figura que permite ahora dejar de cubrir hasta un 85% de la jornada a partir de los 60 años a cambio de que otra persona releve al jubilado parcial. Con el nuevo acuerdo, esta posibilidad sólo será accesible a partir de los 61 años (salvo para quienes empezaron a cotizar antes de 1967) y se exigirán seis años de antigüedad en la empresa y 30 de cotización.

Uno de los elementos en los que más esperanzas depositan los guardianes de las cuentas de la Seguridad Social es la prolongación de la vida laboral. El trabajador que decida seguir en su puesto más allá de los 65 verá crecer su pensión un 2% anual (el 3% si lleva cotizados más de 40 años).

Zapatero exhibió la fortaleza económica de la Seguridad Social con el anuncio de una nueva dotación al Fondo de Reserva, la hucha que pretende garantizar el sistema en caso de crisis. El Gobierno inyectará otros 3.800 millones de euros (hoy lo aprobará el Consejo de Ministros), con lo que el excedente almacenado en ese fondo superará los 35.000 millones de euros, casi un 4% del producto interior bruto.

El presidente aprovechó también para avanzar que el paro bajará al 8,5% de la población activa con los datos del segundo trimestre. Esa cifra, que se conocerá oficialmente a final de mes, es casi medio punto inferior a la actual.

En su intervención, José María Cuevas defendió "el principio de unidad de caja sobre el que se asienta la Seguridad Social" y aludió a las futuras reformas que seguirá necesitando el sistema para sobrevivir. Con tono realista, Enrique Martínez, vicepresidente de Cepyme, añadió: "Sería desacertado pensar que con este acuerdo se solucionarán todos los problemas de sostenibilidad del sistema, pero es un paso significativo".

También el secretario general de CC OO, José María Fidalgo, lanzó una advertencia similar: "Cada vez habrá que pagar más pensiones más altas y durante más tiempo". Su homólogo en UGT, Cándido Méndez, valoró que se hayan mejorado las prestaciones y se permitió una ironía: "En estos días en que tanto se ha hablado de la familia, estas medidas han hecho más por las familias españolas que toda la retórica doctrinaria que busca la confrontación a través de la institución familiar".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de julio de 2006