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Renacimiento español de los juegos virtuales

La industria del videojuego en nuestro país se debate entre los éxitos de ventas, que nos colocan en el sexto mercado mundial, y la escasez de títulos de producción propia. Tras los boyantes años ochenta y los altibajos de los noventa, nuestras empresas vuelven a la carga

No cabe duda de que en España hay un altísimo interés por los videojuegos. Con unas ventas de 860 millones de euros en 2005, es el cuarto mercado europeo y el sexto mundial. Paradójicamente es colista -en Europa ocupa el décimo puesto- en cuanto al desarrollo de nuevos títulos.

Nuestro país ha vivido dos grandes momentos. Uno, en la década de los ochenta, cuando reinaban los ordenadores Spectrum y Amstrad, y creaciones del estilo de Sir Fred o La Abadía del Crimen proyectaban internacionalmente a compañías como Made in Spain, Opera Soft o Dinamic Multimedia. Otro punto álgido, tras casi diez años de silencio, fue el lanzamiento de Comandos: Behind Enemy Lines, en 1998, por la recién fundada Pyro Studios. El reto del juego, del que se vendieron cuatro millones de copias, consistía en finalizar con éxito misiones ambientadas durante la II Guerra Mundial controlando simultáneamente varios miembros de un grupo de comandos. Los jugadores se engancharon gracias a la genial combinación de estrategia y táctica salida de la mente brillante de Gonzo Suárez, hijo del director de cine.

Desde entonces, el sector de ocio digital en este país es testimonial, con apenas un par de juegos lanzados al año y resultados bastante discretos. La falta de conocimiento de las interioridades de este negocio por los inversores y la ausencia total de ayudas desde la Administración son algunas causas de esta retrasada situación. A pesar de todo, el talento local sigue luchando por hacerse un hueco. Y, a tenor de los recientes anuncios vistos en la feria internacional del videojuego de Los Ángeles, parece que España esté a punto de vivir de nuevo una época dulce.

Pyro Studios acaba de lanzar una versión de su saga Commandos Strike Force, una producción que ha contado con una inversión de nueve millones de euros y en la que han participado casi 200 profesionales, dirigidos por José Manuel García Franco. La base del juego es prácticamente la misma, cambiando el punto de vista, puesto que la acción se vive en primera persona (desde los ojos de los soldados). El juego se ha lanzado a nivel mundial, a través de la editora Eidos, para PC y consolas PlayStation2 y Xbox. A pesar de que aún no hay cifras oficiales, su ritmo de ventas -sin haberse convertido en un superventas- es bueno.

Digital Legends prepara, desde Barcelona y para la multinacional coreana NC Soft, el título de fútbol y lucha Soccer Fury, que sólo puede jugarse a través de Internet. La compañía que dirige Xavier Carrillo goza de prestigio internacional desde que lanzó One, título de peleas para el teléfono-consola N-Gage de Nokia. Gonzo Suárez y su programador fetiche, Jon Beltrán, llevan algo más de tres años desarrollando The Lord of the Creatures, un espectacular producto basado en la fantasía, la magia y la exploración. La acción transcurre en un entorno inhóspito, repleto de selvas y monstruos. El motor gráfico, el conjunto de instrucciones por software que mueve los escenarios y los personajes en tres dimensiones se han creado dentro de Arvirago, pues "necesitaban una herramienta que ejecutara exactamente lo que ellos quieren que haga", según Beltrán. En el universo de The Lord of the Creatures se capturan criaturas, cada vez más fuertes, que ayudan en cada nuevo combate. Uno de los objetivos consiste en convertirse en el lord más poderoso y construir un castillo a la altura del dominio adquirido. Sin fecha de salida, es previsible que llegue al mercado a principios de 2007 para PC y, probablemente, para alguna consola de nueva generación.

Novorama es el nombre del estudio en propiedad de Daniel Sánchez Crespo. Este programador barcelonés cuenta entre sus haberes varias patentes de software de representación 3D de hechos cotidianos, como los hipnóticos reflejos del agua en el fondo de una piscina. Es director del máster en creación de videojuegos de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, tarea que ahora combinará con el lanzamiento de su primer videojuego comercial, Wild Summer. Ambientado en el pacífico pueblo costero de Sun City, el protagonista tendrá libertad para decidir escenarios: playa, fiestas, luchas o citas. En total hay más de dos kilómetros cuadrados de ciudad y 20 personajes con los que interactuar. La obra será editada y distribuida finalmente por On Games, la pata interactiva de Planeta DeAgostini, y tiene prevista su salida para finales de 2006.

'Shadow of War' es otra de las apuestas de On Games. Los malagueños Legend Studios, que preparan su segundo título de estrategia tras estrenarse con War Times en 2004, han sido los encargados de elaborarlo. El nuevo disco está ambientado en la II Guerra Mundial y ofrecerá cinco héroes de diferentes países. Que un país u otro se proclame vencedor de la guerra dependerá de la habilidad del jugador en el campo de batalla. El motor gráfico en 3D facilitará partidas en red con hasta 14 personas. Tampoco se conoce la fecha de salida de este proyecto.

Tras casi perder los derechos sobre la marca que les hizo famosos al quebrar Dinamic Multimedia, el equipo de Péndulo Studios tiene a punto de caramelo la segunda entrega de Runaway, una aventura gráfica de persecuciones que traerá sangre nueva al género. La historia transcurrirá en Nueva York, alrededor de 200 escenarios dibujados a mano. El juego llegó a las estanterías el pasado mayo.

La apuesta más arriesgada de On Games se llama Guerra Civil Española, que será conocida internacionalmente como Shadow of War. Legend Studios tendrá listo este título en noviembre de este año. Las misiones estarán basadas en los hitos cruciales de la guerra y se podrá optar por el bando nacional o el republicano. Pretenden ser fieles a la historia y neutrales, pero Francisco Pérez, director del desarrollo del proyecto, explica que en el proceso de documentación siempre topan con informaciones contradictorias. Existirán dos campañas, una para cada bando, a completar con los miembros de las Brigadas Internacionales soviéticas e italianas y con la Legión Cóndor.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de junio de 2006