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Entrevista:TEODORO PETKOFF | Lider opositor venezolano | La revolución bolivariana

"Chávez gasta sin pensar en el futuro"

Teodoro Petkoff (1932) fue guerrillero en los años sesenta, protagonizó una fuga de película a finales de esa década, fue varias veces diputado por el Movimiento al Socialismo (MAS) y ministro durante el segundo Gobierno de Rafael Caldera (1994-1999). Este economista, abogado y periodista se separó de su partido cuando el grupo apoyó la candidatura de Hugo Chávez en 1998. Petkoff, que ha sido un gran amigo y mentor del presidente venezolano, es hoy uno de sus mayores críticos. E

n esta entrevista telefónica, el candidato independiente, uno de los principales líderes de la oposición, asegura que unidos darán batalla en las presidenciales de diciembre.

Pregunta. ¿Será usted el rival de Chávez?

"No se entiende que se dé dinero para hacer un puente en Uruguay si aquí hay 49 destruidos"

Respuesta. Eso aún no está decidido. Los tres principales dirigentes de la oposición nos hemos unido para elegir un candidato único o, al menos, unitario. Tenemos hasta el 31 julio para decidir, por consenso o convocando primarias.

P. Después de casi ocho años en el Gobierno, Chávez parece gozar de bastante popularidad. ¿Qué oportunidades tiene la oposición?

P. Si hay elecciones limpias, la posibilidad de derrotar a Chávez es bien real si los principales líderes de la oposición nos presentamos unidos. Chávez tiene un apoyo muy significativo, pero el país está dividido, sobre todo porque últimamente el presidente ha hecho cosas que irritan a los venezolanos, incluso a los chavistas. La gran cantidad de dinero que él distribuye en el exterior, con todos los problemas que tenemos aquí, preocupa a la gente. No se entiende cómo se da dinero para construir un puente en Uruguay cuando en el país hay 49 puentes aún destruidos por los desastres naturales. Cómo puede ofrecer asfaltar las carreteras de Bolivia cuando las de Venezuela están en un estado desastroso. El propio Chávez se ha quejado de ello en televisión y se lo ha recriminado a su ministro de Infraestructuras. En política internacional, la amenaza a Perú de romper relaciones si no elegían a su candidato ha sentado mal fuera y dentro de Venezuela. El Gobierno chavista lejos está de desmoronarse, pero sí ha sufrido una erosión.

P. ¿Cree que su fortaleza depende sólo de los ingresos petroleros o que trasciende este factor?

R. El barril de petróleo, sin duda, le permite destinar ingentes fondos a los programas sociales, que, aunque siempre han existido en Venezuela, hoy cuentan con más recursos. Esto, sin embargo, no se acompaña con políticas de creación de empleo. Sólo hay planes sociales que tienen una alta rentabilidad política. Pero esos programas llevan dos años y ya son parte de la vida de la gente, que ahora se fija en los niveles de corrupción que existen en la ejecución de estos programas, en el despilfarro y en la discriminación política, porque sólo van a los partidarios del Gobierno. Creo que en un país donde el 60% de la población es pobre debe haber planes de empleo y programas sociales que se ocupen de los desamparados. Me disgusta cuando se tilda de populismo a los programas sociales. No lo son, son una obligación del Estado. Lamentablemente, los ingresos petroleros no están siendo destinados, por ejemplo, a un fondo para la época de vacas flacas. Chávez gasta sin pensar en el futuro, repite lo que criticó a anteriores gobernantes.

P. ¿Y qué propone a cambio?

R. Una serie de políticas públicas para crear empleo: reglas de juego estable, un sistema judicial fiable y estímulos a la inversión productiva. El Estado negocia con el sector privado y señala las áreas donde se puede crear empleo más rápidamente: petróleo, industria mecánica, agricultura, turismo. Venezuela recibe menos de un millón de turistas al año, cuando a República Dominicana van ocho millones. Finalmente, un plan de obras públicas: caminos, escuelas, vivienda. El Gobierno ha reconocido su fracaso en política de vivienda por la aversión de Chávez a contar con el sector privado. Ha pretendido que el Estado lo haga todo y sólo construye 18.000 viviendas al año, cuando el peor Gobierno de la última década entregaba 70.000.

P. ¿Qué opina de los preparativos para una invasión de EE UU?

R. Sabe los chistes que circulan con este tema... Sólo falta que empiecen a distribuir cascos y máscaras de gas entre la población.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 10 de junio de 2006