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El sueldo de un profesor universitario puede variar 10.000 euros según la comunidad

Las regiones del norte peninsular poseen los complementos retributivos más generosos

Existe una diferencia notable en el salario de los profesores universitarios de una comunidad a otra. La Universidad Politécnica de Valencia ha elaborado un estudio sobre complementos retributivos autonómicos que revela que en Extremadura un docente puede percibir hasta 1.800 euros al año por ese concepto, mientras en La Rioja la cuantía máxima alcanza los 11.700, y en el País Vasco y Navarra, los 10.500. El salario base bruto (sin antigüedad ni méritos de investigación) de un profesor titular de universidad en España es de 31.400 euros al año, incluyendo las pagas extras.

De un vistazo general al informe se desprende que los complementos retributivos son más generosos en las comunidades del norte peninsular. La excepción es Galicia, donde la retribución más alta se fijó en 1.900 euros al año. Canarias se sitúa en el grupo de cabeza, con un límite máximo de 9.900 euros. Y en Madrid, que cuenta con uno de los sistemas de cálculo más complejos para determinar el complemento, un profesor puede cobrar como mucho unos 3.600 euros al año.

Los complementos autonómicos son, en la mayoría de los casos, incentivos de productividad referidos a docencia, gestión e investigación. Comenzaron a aprobarse a finales de los años noventa y su desarrollo ha sido completamente heterogéneo. Los ejecutivos regionales los han regulado mediante decretos, órdenes, acuerdos y resoluciones. En seis casos, la normativa salió de las propias universidades, que negociaron posteriormente con sus gobiernos.

El servicio de estudios y planificación de la Politécnica de Valencia y su vicerrector, Miguel Ferrando, rastrearon la normativa en los boletines oficiales autonómicos y solicitaron información a las universidades. El resultado es un mapa que se aproxima bastante a lo que cobran los profesores en 16 de las 17 comunidades (de Castilla-La Mancha no consiguieron datos). El estudio servirá para reformular el complemento valenciano, y será remitido a la comisión encargada de las retribuciones de la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas (CRUE).

El informe recoge los mecanismos utilizados para determinar la retribución. Y ofrece la cantidad máxima que podría obtenerse aplicando esos criterios. Pero se trata de aproximaciones. En sus páginas se señala, por ejemplo, que los profesores de la Universidad del País Vasco pueden llegar a percibir 15.000 euros anuales acumulando todos los complementos posibles. Fuentes de la universidad matizaron ayer que el límite a cobrar se redujo en la práctica a 10.500 euros anuales, y que los puntos adicionales que puedan conseguirse tienen solamente un valor "honorífico".

El máximo a percibir en la universidad vasca, fijado por el Consejo Social de la institución en 1999, se sitúa aún así entre los tres más altos. Y las mismas fuentes señalan que el desacuerdo con la consejería de Educación -poco dispuesta a pagar tanto- "ha generado un déficit muy importante" en la universidad, que ha tenido que correr con parte de los gastos.

La Universidad de La Rioja también estableció límites a su sistema de cálculo (bajó de 13.700 a 11.700 euros el máximo a percibir) y aun así continúa teniendo el sistema más generoso de España. En su diseño, creado en 2004, pesó el hecho de estar "a 90 kilómetros" de las universidades de Navarra y el País Vasco, admiten fuentes de la institución, donde se implantaron a finales de la pasada década sistemas de incentivos muy avanzados.

Los parámetros para determinar el complemento varían en cada comunidad. Y también los beneficiarios. En seis de ellas -Baleares, Galicia, Castilla y León, Cataluña, Navarra y País Vasco- el sistema excluye a los profesores no funcionarios. En algunos casos, los complementos se acumulan, mientras que en otros deben pasar evaluaciones periódicas. Hay comunidades donde el pago es automático y otras en las que es necesario solicitarlo.

El vicerrector Miguel Ferrando señala que, además de en los máximos a percibir, existen grandes diferencias en la facilidad con la que se suben los "escalones" retributivos. El modelo valenciano, por ejemplo, fija el techo teórico en 10.500 euros, pero no se conoce ningún profesor que cobre más de 7.000. Se trata, en estos últimos casos, de docentes que han acumulado todos los quinquenios y sexenios posibles, dos de los elementos que se valoran para determinar el complemento. El modelo andaluz establece un máximo inferior (7.200 euros), pero resulta en cambio mucho más sencillo de alcanzar.

Algunas comunidades, como Cataluña, han optado por dejar un margen para que sus universidades dispongan el desarrollo concreto del marco general. Un camino que ven con buenos ojos quienes han elaborado el informe. A una universidad joven puede interesarle consolidar cuanto antes grupos de investigación solventes; y a otra más antigua, centrar los incentivos en la mejora de la docencia y en el fomento del uso de las nuevas tecnologías.

La disparidad en los salarios de los profesores forma parte de "las grandezas y las miserias" del Estado de las autonomías, dice Pedro González, secretario de Universidades de la Federación de Enseñanza de Comisiones Obreras. El sindicato reclama, en todo caso, que se equiparen los sueldos de los universitarios con los del resto de los funcionarios del mismo grupo y nivel de sus comunidades autónomas. Fuentes de la Universidad del País Vasco aseguran al respecto que, antes de aprobar los complementos, un catedrático de instituto podía ganar más que un catedrático de universidad. González pide por último un incremento en las retribuciones que las aproximen a las del "núcleo duro" de la Unión Europea.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de junio de 2006