Entrevista:STEVEN SINDING | Director de la Federación de Planificación Familiar

"Las mujeres jóvenes son las más vulnerables ante el aborto inseguro"

El aborto inseguro está ligado a la pobreza y la desesperación. Jóvenes e inmigrantes son las más vulnerables ante esta práctica que sigue enquistada en las sociedades precarias y que no acaba de desaparecer de las más evolucionadas. Habitaciones oscuras, intercambio de recetas ancestrales o fármacos dudosos y transacciones clandestinas alimentan este submundo, paralelo al del aborto legal, en el que cada año pierden la vida 70.000 mujeres, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). La Federación Internacional de Planificación Familiar (IPPF en sus siglas en inglés) promueve una campaña a favor del aborto seguro, iniciada en febrero, para acabar con estos cuartuchos que huelen a rancio, a superstición, y a material sanitario obsoleto. Steven Sinding, director general de la IPPF, afirma que el objetivo de la campaña es salvar miles de vidas. Bajo el título de Muerte y negación, la IPPF considera que las desigualdades económicas son causa y consecuencia del aborto inseguro e invita a la comunidad internacional a permitir el acceso a la anticoncepción de las mujeres más pobres y garantizar su salud sexual y reproductiva.

"Cuanto mayor sea la información de los jóvenes, mayor será su responsabilidad"

Pregunta. Su organización anticipa que este año 19 millones de mujeres se expondrán a serios daños e incluso la muerte por abortar de forma insegura.

Respuesta. Ésta es la mayor generación de la historia, y también la más vulnerable. Son las jóvenes las que tienen más riesgo de sufrir infecciones o incluso de morir, en caso de embarazo no deseado. Aunque en términos generales la tasa de aborto es más elevada entre las mujeres casadas y adultas, éstas tienen más información y saben dónde acudir, mientras que las jóvenes se arriesgan a caer en las redes del aborto inseguro, sobre todo en países en vías de desarrollo.

P. El movimiento antiabortista norteamericano y la administración Bush mantienen un pulso permanente contra sus objetivos. ¿Qué significa realmente la mordaza global?

R. Esta política empezó ya con Reagan en 1984 y la retomó Bush en 2001. Significa que la Administración norteamericana niega fondos a las ONG que promueven servicios de salud sexual en cualquier parte del mundo si incluyen el aborto o información sobre el mismo. La mordaza global afecta en especial a los países en desarrollo y tiene consecuencias dañinas porque muchos proyectos en Oriente y África son clausurados o no pueden ser sufragados. El dilema de muchos países y organizaciones es aceptar la condición para proseguir sus proyectos o no doblegarse y perder las ayudas.

P. La OMS sitúa en 70.000 las mujeres que fallecen en operaciones clandestinas. ¿Se puede hacer algo para frenar esa cifra?

R. En primer lugar, cubrir las necesidades de las mujeres en materia de salud sexual y reproductiva. Y como consecuencia, incrementar el acceso a los servicios de planificación familiar y a la anticoncepción entre las mujeres pobres, incluido el aborto seguro. Esto supone cambiar las leyes donde no se permite y, donde sí hay ley, pero no está disponible o no se aplica, hacerlo.

P. ¿Qué países cuentan con una legislación modélica?

R. Estados Unidos, por ejemplo...

P. Reino Unido sigue una política radicalmente distinta a la de la administración Bush: apoya su campaña.

R. Es un gesto político en pro de la seguridad de las mujeres. Han concedido una primera entrega de cinco millones de euros para el fondo global del aborto seguro, un camino que posiblemente sigan otros gobiernos. IPPF se ha constituido en administrador del fondo, pero ha creado un comité de necesidades y se destinará a toda ONG que cuente con un proyecto y se mantenga al margen de la mordaza global.

P. ¿Considera que los jóvenes no cuentan todavía en nuestros días con suficiente información, al menos en los países desarrollados?

R. A veces los jóvenes de países desarrollados pueden actuar de forma estúpida pero, cuanto mayor sea su información, una información relevante y veraz, mayor será su responsabilidad.

P. Hay otros muchos factores que inciden en la salud sexual de las mujeres de países en vías de desarrollo: matrimonios tempranos, excesivo número de hijos, etcétera. ¿Cómo combatir en todos estos frentes? ¿Cuál es la prioridad?

R. Son realidades unidas entre sí. Es necesario ofrecer información y ayuda para espaciar a los hijos sin recurrir al aborto. Pero nuestra prioridad es el aborto seguro, porque así se cerrará el círculo de embarazos no deseados y abortos ilegales y de riesgo que ejercen una constante violencia sobre estas mujeres.

P. Además de las trabas económicas, muchas ONG dedicadas a la salud reproductiva en países en vías de desarrollo se ven obligadas a colaborar con organizaciones religiosas. ¿En qué medida suponen estos socios un lastre al ofrecer un sistema contraceptivo a las mujeres que lo piden?

R. En las pequeñas comunidades, hay religiosos que cooperan, pero no así la organización de forma oficial. Lo habitual es que las creencias se antepongan a la salud.

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