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Reportaje:65ª Feria del Libro de Madrid

Ciencia y literatura se funden en el Retiro

La Reina abre una nueva edición y muestra su interés por los libros infantiles y de naturaleza

Desde ayer y durante 17 días, el parque del Retiro de Madrid acoge el mayor espectáculo anual del mundo de los libros en España: 346 casetas de libreros, editores, distribuidores, organismos oficiales y fundaciones convivirán en el paseo de Coches con los cientos de miles de visitantes. La edición que inauguró ayer la Reina Sofía tiene como protagonista principal a la ciencia, en homenaje a los 100 años de la concesión del Premio Nobel a Santiago Ramón y Cajal. Un espectáculo en el que lo mercantil encuentra su complemento cultural en las más de 300 actividades programadas: mesas redondas, conferencias y exposiciones con el añadido de las docenas de autores que cumplirán el rito de firmar ejemplares para sus lectores.

La 65ª Feria del Libro de Madrid, dedicada a la ciencia, se inauguró ayer en el Paseo de Coches del Retiro. Entre polen y libros, la reina Sofía encabezó el tradicional paseo inaugural bajo un sol que no dio tregua al largo séquito.

Acompañada por la ministra de Cultura, Carmen Calvo; el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, y los responsables de la feria -la presidenta, Purificación Prieto, y el director, Teodoro Sacristán-, la Reina compró y se llevó decenas de libros para ella y su familia. Pidió expresamente varias ediciones de un clásico de la literatura, Platero y yo; siete cuadernos de actividades infantiles para las largas horas del verano y un libro de divulgación científica, Viaje a la felicidad, de Eduardo Punset. Entre los regalos que recibió estaban dos tomos con la obra completa de Juan Ramón Jiménez (Ministerio de Cultura), De malhechores a gente de orden (obsequio de la Dirección General de la Policía) o el Diccionario panhispánico de dudas (de la Real Academia Española).

Durante 17 días, en la espina dorsal del Retiro, convivirán 346 casetas -116 librerías (60 de ellas especializadas), 182 editores, 23 distribuidores, 34 organismos oficiales...- y se concentrarán cerca de 300 actividades. Debates, encuentros con escritores, mesas redondas, conferencias y exposiciones que pretenden acercar la lectura -y la venta de libros- a los miles de ciudadanos que se pasean por la popular feria madrileña, cuya nueva edición coincide con el centenario de la concesión del Premio Nobel de Medicina a Santiago Ramón y Cajal.

Ayer, los primeros colegios estrenaban las actividades del Pabellón Infantil y la asociación LEA (Librerías Especializadas Asociadas) mostraba los carteles de una campaña que han hecho en EE UU para fomentar la lectura en español. Libro en mano, Antonio Banderas, Enrique Iglesias y Salma Hayek animan a la lectura bajo el lema Lea/Read.

La feria se abrió entre niños con gorra y uniforme, jóvenes que recitan a Machado mientras regalan abanicos en forma de sombrero que anuncian la biografía de Ian Gibson del poeta sevillano y ciclistas acróbatas que regalan chapas de Punto de Lectura.

Entre ellos, y a su ritmo, la reina Sofía se paseaba sin prisas por el recinto. Mostró repetido interés por los libros de fauna, árboles y jardinería y naturaleza (compró la colección completa de CubeBooks titulados Caballos, Cachorros, Perros, Montañas, Mar...) y se detuvo en varias casetas que no estaban previstas, como la de la librería madrileña Arte Nueve, dedicada al cómic, en la que se interesó por libros sobre enigmas históricos. Se llevó Templarios en España, de Xavier Musquera, y debatió durante un buen rato con el alcalde y la ministra sobre El código Da Vinci. "Me parece que no le ha gustado mucho la película", comentaba poco después el encargado de la caseta, "y alguno de ellos también ha dicho que el libro era una tontería", añadió.

Aunque sólo estaba previsto que se detuviera en media docena de casetas, la Reina lo hizo en más de una treintena. En la caseta de Alianza Editorial, que celebra su 40º aniversario, doña Sofía se llevó De toda la vida. Relatos escogidos, de Francisco Ayala, y los tomos III y IV de Historia de las mujeres, donde ella misma figura en el apartado del siglo XX. En Mondadori-Lumen, Suso de Toro fue el único autor que ayer firmaba libros. Le dedicó su novela Hombre sin nombre. "No sé si la leerá porque le han insistido en que es un libro muy fuerte", señaló el escritor gallego, que puso la siguiente dedicatoria: "Un libro que son muchos libros y un libro que es un acto estético y moral". En la librería Felipa, la Reina compró Travesuras de la niña mala, de Mario Vargas Llosa; Las intermitencias de la muerte, de José Saramago, y La ciencia de la salud, de Valentín Fuster. En la caseta de Los Países Nórdicos adquirió un ejemplar de ¿Hay alguien allí?, del noruego Jostein Gaarder (El mundo de Sofía), ya que, según explicó el embajador de aquel país, los monarcas españoles viajarán a Noruega el próximo 6 de junio y la Reina quería leer antes alguna obra de referencia de aquel país.

El alcalde de Madrid se sumó al carro de los obsequios y regaló varios libros a la Reina y a la ministra. Una biografía de Mozart y otra de Beethoven, respectivamente, escritas ambas por los hermanos Massin.

Probablemente pensando en sus nietos, la Reina se llevó decenas de libros infantiles y juveniles. Historia de los ratones, de Harold Lobel, o una colección sobre las estaciones del año para niños fueron algunos de ellos. En la librería Biblioketa le regalaron Margarita, de Rubén Darío, publicado por la editorial latinoamericana Ekaré. "Es un libro de princesas para una princesa ", señaló la dueña de la librería.La reina Sofía, superando lo previsto, se detuvo en más de una treintena de casetas

Paisajes desde el cielo

Los talleres de tintoreros de Fez; la ciudad abandonada de Pripiat, junto a la central de Chernóbil; los canales de Venecia desde el cielo; los árboles abatidos por una tempestad en bosque de Vosgos o el Lago azul, cerca de Grindavik, en la península de Reykjanes, Islandia. Organizada por la editorial Lunwerg, la exposición Tierra vista desde el cielo es una de las indiscutibles atracciones de la 65º edición de la Feria del libro de Madrid.

Cien fotografías originales y de una belleza asombrosa del fotógrafo Yann-Arthus Bertrand que muestra decenas de rincones del planeta. La exposición, al aire libre, pretende crear una reflexión sobre el planeta, contemplar sus terribles y a la vez hermosos contrastes.

Nacido el 13 de marzo de 1946, Yann Arthus-Bertrand es un apasionado de la fotografía aérea que ha publicado sus trabajos en Paris Match, Geo, Life o National Geographic. Este proyecto, patrocinado por la Unesco, ha dado lugar a un libro, La terre vue du ciel [La tierra vista desde el cielo], del que se han editado unos 800.000 ejemplares por todo el mundo.

"Sólo intento contar historias y ser testigo de mi época", ha dicho el fotógrafo francés. "Mi primer trabajo estaba relacionado con los leones. Tenía treinta años y me pasé tres siguiendo a una familia de leones en Kenia. No era fotógrafo y, a través de aquel trabajo en profundidad, descubrí realmente la importancia de la fotografía, cómo podía contar y explicar cosas que era imposible transmitir por escrito. Mi mujer escribía los textos y yo sacaba las fotos. Para ganarme la vida, también fui piloto. Así descubrí la fotografía aérea. De mis 23 años de experiencia, 12 han contribuido a lanzarme en este proyecto de trabajo aéreo cotidiano sobre la naturaleza tal y como es. Ya que no se trata de una puesta en escena. No se le puede pedir a un león que pose. Es un trabajo que exige simplicidad y autenticidad, mis dos palabras preferidas en fotografía".

Ayer era imposible pasar por la Feria del Libro sin detenerse ante este espectacular viaje lleno de colores, vida y desolación. Un proyecto costosísimo y complejo (fotografiar desde el aire puede considerarse como espionaje) que será sin duda uno de los aciertos de este año en el parque del Retiro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de mayo de 2006

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