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La tuberculosis es la enfermedad oportunista más común entre los pacientes de sida

La tasa de supervivencia de VIH trasplantados es similar a la de los no infectados

Un 30% de pacientes a los que se diagnostica el sida tiene tuberculosis, infección que se ha convertido en la principal enfermedad oportunista de estas personas. Pese a las nuevas terapias, que han controlado las infecciones asociadas al descenso de defensas, el diagnóstico tardío es el responsable de estos casos. En la sesión de ayer del congreso de la Sociedad Española de Enfemedades Infecciosas y Microbiología Clínica (Seimc), que se celebra en Valencia, se abordó también el trasplante de órganos en personas con VIH, que presenta una tasa de éxito similar al de no infectados.

Los primeros retrovirales, a finales de la década de 1980 y, de forma definitiva, la extensión de la llamada terapia antirretroviral de gran intensidad (Targa), extendida hacia 1996, supuso un cambio de patrón que normalizó en buena medida la vida de los afectados. Los nuevos medicamentos combinados con nuevas estrategias de tratamiento lograron acorralar el virus y mejorar notablemente el estado del sistema inmunológico de los pacientes. Quedaban atrás los casos en los que los enfermos, prácticamente sin defensas, sucumbían ante infecciones oportunistas como neumonías, toxmoplasmosis cerebrales, citomegalovirus e incluso algunos tumores.

Sin embargo, la tuberculosis sigue estando presente, hasta el punto de afectar a un 30% de los 2.000 nuevos casos que se detectan cada año, como apuntó ayer José López Aldeguer, del hospital La Fe de Valencia y presidente del grupo de estudio de sida de la Seimc. Se trata en la gran mayoría de los casos, de personas que no saben que tienen la enfermedad y a partir de la tuberculosis se le detecta que es positivo al VIH. Hasta un tercio de los nuevos diagnósticos de sida son tardíos y salen a la luz a partir de la infección oportunista que aprovecha del descenso de defensas del paciente.

Junto a este aspecto, la jornada de ayer del congreso de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas abordó las novedades sobre el trasplante de órganos en pacientes infectados por el VIH. El presidente de la Sociedad Catalana de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SCHIMC), José María Miró, destacó que el trasplante de órgano sólido es una alternativa terapéutica para estas personas ya que las tasas de supervivencia del injerto y del paciente al año de la intervención son similares a los de un trasplantado que no tiene el virus del sida.

Miró destacó que España es el primer país del mundo que ha consensuado los criterios de evaluación del paciente infectado por el VIH para poder ser trasplantado de cualquier tipo de órgano sólido. Esto significa, según indicó, que cualquier afectado por este virus puede ser incluido en las listas de espera de trasplantes si reúne esos criterios. El trasplante hepático en afectados por VIH comenzó en nuestro país en enero de 2002 y actualmente hay 65 pacientes trasplantados, la mayoría antiguos toxicómanos que se infectaron por el VIH y la hepatitis C y cuya tolerancia y supervivencia es muy similar a la de los pacientes que no tienen el virus del sida. Según Miró, en España todo paciente con VIH y con criterios de trasplante es "evaluado igual".

Según Miró, la hepatitis C se ha convertido en la primera causa de mortalidad y generadora de problemas en los enfermos VIH.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 13 de mayo de 2006