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Carla Guelfenbein explora en 'La mujer de mi vida' los sentimientos masculinos

Amor, desencuentros, traiciones y esperanzas se entremezclan entre los personajes principales creados por Carla Guelfenbein (Santiago, Chile, 1959) para La mujer de mi vida (Alfaguara), una novela en la que la autora explora el lado masculino del ser humano. "Necesitaba meterme en los ojos, la piel, el interior de un hombre para saber qué siente y cómo siente. Era un desafío que tenía que asumir y lo he hecho creando historias que en conjunto me han llevado a sorprenderme del conocimiento que tenía sobre los hombres".

En El revés del alma, su anterior novela, la escritora realizó un exhaustivo análisis del comportamiento de las mujeres, y en esta ocasión la escritora deseaba profundizar en otros aspectos del ser humano y lo ha hecho a través de una obra en la que ha empleado cerca de tres años.

La autora ha tenido que crear dos personajes masculinos, Theo y Antonio, para que muestren lo que ella considera el hombre perfecto y tramar un triángulo en el que resalte la profundidad de la amistad: "La idea me había rondado durante mucho tiempo. En una relación amistosa se mezcla el afecto, el compromiso y ciertas dosis de atracción y deseo. Es la relación más generosa porque estás dispuesto a dar sin recibir nada a cambio. En el triángulo que yo he establecido, las tensiones están a flor de piel y se confunden los límites entre amor y amistad".

Carla Guelfenbein descubre en su novela las relaciones de Theo, Clara y Antonio cuando se conocen en Londres siendo estudiantes y el encuentro 15 años después de haber compartido profundos desencuentros. La autora utiliza una voz masculina para narrar la historia que desea contar a sus lectores en La mujer de mi vida.

Carla Guelfenbein vivió once años en Inglaterra, donde estudió biología en la Universidad de Essex, especializándose en genética de población. Más tarde estudió diseño en el St. Martin's School of Art, Londres. De vuelta en Chile, trabajó como diseñadora en varias agencias de publicidad, también fue directora de arte y editora de moda de la revista Elle. Ahora está preparando una nueva novela, Soplo al corazón, en la que recurre a la voz de un niño para descubrir la parte más sensible de un hombre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de mayo de 2006