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Un informe destaca el negocio potencial del calzado ortopédico

Un estudio realizado por el Instituto de Biomecánica de Valencia apunta que un sector con potencial de negocio y de empleo es el de calzado especial, sobre todo el calzado ortopédico en serie y a medida. También existen grandes posibilidades para el calzado infantil y el calzado ocupacional que incluye el de seguridad. Varias empresas valencianas han participado en este estudio que concluye que la creación de una marca o certificado de calidad vinculado a la salud y el confort es una de las claves para mejorar la competitividad de los fabricantes de calzado especial. El estudio determina además la necesidad de promocionar la salud de los pies y fomentar nuevos hábitos en el consumidor.

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Atención a los pies

En la comunidad existen casi 200 empresas dedicadas a la producción de calzado denominado genéricamente especial, lo que representa el 70% del sector en España que ocupa a más de 3.700 trabajadores. Ahí están incluidos el calzado infantil, ortopédico, laboral y de seguridad, así como el calzado adaptado a determinadas patologías. El número de usuarios de este producto, según refleja el estudio, se cifra en torno a los 2 millones de personas, lo que potencialmente supone un volumen de negocio de unos 340 millones de euros.

Las expectativas, por tanto para estas empresas son positivas, aunque como el resto del sector, (en plena crisis industrial debido a la competencia asiática), tienen que buscar la diferenciación del producto más allá del precio, otorgándole un valor añadido para poder hacer frente a la competencia de otros países que sólo ofrecen un calzado más económico. Por ese motivo el estudio propone la creación de una marca o certificado que relacione este calzado con la salud, el bienestar o el confort; valores en creciente importancia para el consumidor a la hora de decidir su compra.

En el caso del calzado ortopédico, su demanda va en aumento debido al envejecimiento de la población, su mayor longevidad y el incremento de algunas patologías, También se tiene cada vez más en cuenta la salud del pie infantil a la hora de comprar el zapato de los niños, así como la prevención de accidentes laborales para el calzado de trabajo. A pesar de todo, el estudio del Instituto de Biomecánica señala que todavía no existe una cultura o una información socio sanitaria en torno al concepto del calzado adecuado. Los usuarios muchas veces no se preocupan o no saben identificar el zapato más saludable y, a menudo sacrifican la salud y el confort a expensas del precio, la estética o las exigencias de la moda. Es necesario, por tanto, promocionar estos factores.

Por otro lado, las empresas que fabrican estos productos reclaman a las administraciones un control más riguroso de los zapatos importados, para que se garantice el cumplimiento de la normativa que se aplica en la Unión Europea a los fabricantes nacionales, ya que el calzado terapéutico y el de seguridad están sujetos a numerosos requisitos de calidad.

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