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Hay luz al final del túnel

"El I Congreso Nacional de la Lectura es un acontecimiento histórico que tendrá imborrable recuerdo", afirmó ayer en Cáceres Antonio Basanta, vicepresidente ejecutivo de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, una de las instituciones que más y mejor trabajan por el fomento de la lectura en España. Y así se vive en la ciudad cacereña, como una oportunidad muy importante de diseñar, o intentarlo al menos, estrategias de futuro. "Es un proyecto largamente soñado", añadió Basanta.

Es necesario contribuir a mejorar los hábitos lectores "de una manera solidaria y colectiva", desde "el grito de denuncia o del brillo de la esperanza". "Estamos en un trance históricamente decisivo. Atrás quedan años oscuros y de penuria cultural. Por fin, España disfruta de las condiciones básicas para ser una sociedad plenamente lectora. Hay luz al final del túnel, aunque va ser un camino largo y difícil".

Cáceres y los políticos extremeños lo viven con mucho optimismo. Repiten continuamente que es el primer congreso de estas características que se celebra en este país en los inicios del siglo XXI. Todos destacaron la importancia de que estas jornadas se celebren en Extremadura, una "comunidad que hace 30 años tenía un índice de analfabetismo elevado en comparación con otras partes de España", según afirmó la consejera de Educación de la Junta, Eva María Pérez.

Y todos elogiaron el esfuerzo realizado: el pacto extremeño por la lectura, alcanzado hace cuatro años y al que se han adherido más de un centenar de instituciones, la campaña Tesoros de papel o la enorme satisfacción de acoger, en la Casa del Mono, la biblioteca de 32.000 volúmenes que les legó el fallecido académico Alonso Zamora Vicente. Uno de los proyectos más ambiciosos de Cáceres es aspirar a ser capital europea de la cultura en 2016. No es de extrañar, pues, que se vuelquen en el congreso.

Lectura del siglo XXI

La lectura pública como un derecho es uno de los caballos de batalla de la Junta de Extremadura, explicó ayer su consejero de Cultura, Francisco Muñoz. "Para eso os convocamos aquí", dijo a los asistentes, "para que planteéis las estrategias de futuro, para que de vuestras palabras, del debate que entre vosotros surja, aparezcan las estrategias de la lectura como derecho social para el siglo XXI".

En este contexto, lo que tiene perplejos a muchos de los asistentes es la coincidencia en el tiempo de dos encuentros a priori muy significativos sobre la lectura. El que se celebra en Cáceres y el que se inaugura hoy en Madrid, la Conferencia Europea sobre Promoción de la Lectura, al que asistirán reconocidos expertos. El de Cáceres, según reza en el programa, "es responsabilidad del Ministerio de Cultura y de la Junta de Extremadura". El de Madrid, en el que se trabaja desde hace dos años, está organizado por el Ministerio de Cultura y se "enmarca en el Acuerdo de Cooperación en el Ámbito del Libro y la Lectura", aprobado y cofinanciado por la Comisión Europea. Resulta un poco raro, porque en estas cuestiones de la lectura más bien parece que se deben sumar esfuerzos y no restar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de abril de 2006