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51 concesionarios de coches de segunda mano, acusados de alterar contadores

3.500 perjudicados por las manipulaciones de los cuentakilómetros

Un taxi con 300.000 kilómetros a sus espaldas se vendía -tras bajar el cuentakilómetros a 20.000 y maquear su aspecto- al doble o al triple de su valor real de mercado, haciéndolo pasar por un vehículo de gerencia, los denominados coches kilómetro 0. Una investigación de la Guardia Civil de Girona ha descubierto que ésta era una práctica común en unos 51 concesionarios automovilísticos de Girona y Barcelona, que recurrían a un taller de Riudellots (MCM Motors) para alterar los cuentakilómetros digitales.

El juzgado número 1 de Santa Coloma de Farners (Selva) imputa el delito de estafa y maquinación para alterar el precio de las cosas a más de 100 personas de la red de concesionarios. La documentación intervenida por la Guardia Civil certifica que, desde el año 2001, más de 3.500 vehículos de segunda mano han sido manipulados.

Lo más sorprendente es que tras este lucrativo y extendido negocio no se han descubierto lóbregos talleres clandestinos, sino un buen número de flamantes concesionarios oficiales de las primeras marcas. "Era un secreto a voces en el gremio", aseguró ayer el capitán de la Guardia Civil Javier Arteaga, que ha dirigido las investigaciones. "La estafa estaba tan extendida y afecta a tantos concesionarios oficiales que casi todas las marcas de coches aparecen en la investigación", añadió el mando de la Guardia Civil.

La investigación se inició el pasado 19 de diciembre con la detención del ciudadano alemán E. B., que tenía avanzados aparatos en su taller de Riudellots con los que podía alterar los cuentakilómetros de los vehículos a voluntad. El detenido actuaba por encargo de los concesionarios oficiales o talleres que vendían los coches y que le pagaban entre 150 y 300 euros por cada presunta manipulación en los contadores de los vehículos.

Seguir la pista

La Guardia Civil admite que decidió seguir la pista de una supuesta práctica que "era vox pópuli en todos los concesionarios". Después de la manipulación del cuentakilómetros, los concesionarios remozaban el coche limpiando el motor y repintando la carrocería. Los vehículos más usados para esta práctica eran los de transporte, las furgonetas o los coches de servicio público, aquellos que, por razón de su trabajo, acumulan muchos kilómetros en pocos años.

La operación policial ha permitido confiscar también 37 vehículos, entre los que se encuentran coches de importación y furgonetas. En el taller del principal acusado de la estafa se hallaron dos aparatos programadores para la manipulación de los cuentakilómetros digitales y software informático para usar y aplicar a diferentes marcas de coches.

La Guardia Civil está en posesión de las matrículas de una buena parte de los coches manipulados por la red durante los últimos seis años y se plantea avisar uno por uno a los compradores o bien publicar la lista. Los investigadores aseguraron que los afectados podrán presentar demanda ante los tribunales para denunciar la presunta estafa a la que fueron sometidos al comprar un vehículo con el cuentakilómetros notablemente alterado.

El registro policial a los 51 establecimientos de venta de coches se llevó a cabo el pasado miércoles de manera coordinada para evitar levantar la liebre y que los implicados hicieran desaparecer pruebas. La operación movilizó a 26 secretarios judiciales y 77 agentes de la Guardia Civil. Los establecimientos implicados en la trama se encuentran en 20 localidades de Girona y 4 de Barcelona.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de marzo de 2006