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CARTAS AL DIRECTOR

El CSIC y los jóvenes investigadores

en nombre del colectivo de Investigadores Contratados Ramón y Cajal del CSIC

El colectivo Ramón y Cajal del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) desea hacer algunas aclaraciones y manifestar su desacuerdo con algunas de las afirmaciones vertidas en el artículo El CSIC y los jóvenes investigadores escrito por don Carlos Martínez, presidente de dicho organismo, y aparecido en EL PAÍS el día 3 de marzo.

Después de la lectura del citado artículo, la conclusión más obvia es que el presidente del CSIC basa su concepto de excelencia científica en aprobar unas oposiciones, sistema que no ha demostrado ser ni el mejor ni el único posible y que raramente se aplica en países de nuestro entorno. A pesar de la tormenta de números y estadísticas aparecidas en el citado artículo, el presidente del CSIC y sus asesores se olvidan de que más del 95% de los investigadores del Ramón y Cajal que se quedarán en la calle este año, si nadie antes lo remedia, fueron evaluados positivamente en diciembre de 2005 por la Agencia Nacional de Evaluación y Prospectiva, organismo que evalúa la excelencia científica en nuestro país.

Esta evaluación positiva significa que estos investigadores han demostrado su capacidad para desarrollar una actividad científica competitiva en España y se les ha otorgado el mérito de, tal y como consta textualmente en las correspondientes credenciales, "tener una trayectoria científica destacada".

¿Cómo es posible pues que el presidente del CSIC tache de científicos de baja calidad a aquellos que precisamente han sido los primeros en superar los criterios que el Ministerio de Educación y Ciencia ha establecido para premiar a los mejores currículos de nuestro país? ¿o es que don Carlos Martínez está poniendo en entredicho el sistema que evalúa a toda la ciencia española?

Es evidente que la política científica del actual Gobierno tiene buenas intenciones, pero está mostrándose insuficiente para mantener el impulso que el Programa Ramón y Cajal infundió en el panorama científico español en la anterior legislatura. Si nadie lo remedia, muchos científicos de "trayectoria científica destacada" volverán a encontrarse en un callejón sin salida. ¡Que inventen otros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 22 de marzo de 2006