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El paro alcanzó en 2005 su nivel más bajo desde 1978, con una tasa del 8,7%

La ocupación temporal crece casi tres puntos, hasta representar el 33,77% de los asalariados

El empleo vivió en 2005 uno de los mejores años de la democracia. El paro experimentó un descenso anual de 239.800 personas, lo que sitúa la tasa en el 8,7%. Se trata del nivel más bajo registrado en un final de año desde 1978, aunque empeora respecto al 8,4% del trimestre anterior. La creación de empleo resultó la mejor desde que el dato es comparable (1996), con 894.100 ocupados más. Gran parte de ese auge obedece a la regularización de inmigrantes realizada en 2005. La cara más sombría del mercado laboral sigue siendo la temporalidad, que creció casi tres puntos, hasta el 33,77%.

España ha vivido en 2005 un año extraordinario en el empleo, en gran parte impulsado por el creciente peso de la inmigración. El país cuenta hoy con 1,84 millones de parados, un 11,10% menos que en el ejercicio anterior, según la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondiente al último trimestre del año que publicó ayer el Instituto Nacional de Estadística. La reducción del paro ha resultado el doble de intensa que en 2004 y ha situado la tasa en el 8,7% de la población activa (la que tiene edad y disposición para trabajar).

Se trata del mejor cierre del año desde 1978, cuando representaba un 7,62%. No obstante, representa un empeoramiento respecto al 8,4% registrado en el tercer trimestre del año y que colocó a España por primera vez por debajo de la media de sus socios comunitarios. Con el 8,7% actual se vuelve de nuevo a un nivel algo superior a la media (8,4% en la zona euro y 8,6% en la Unión Europea de 25 Estados, según datos del tercer trimestre).

El Ministerio de Economía argumenta que el cuarto trimestre suele ser negativo respecto al tercero, aunque ha habido años en que las cifras no han empeorado. "No hacemos una lectura de que se esté agotando la reducción", indicó ayer el secretario de Estado de Economía, David Vegara.

Desempleo femenino

La cifra global de paro sigue concentrando una enorme disparidad entre mujeres y hombres. El desempleo femenino afecta al 11,6% de las mujeres activas, casi el doble que en los hombres (6,64%) y tres puntos más que el índice general. Pese a todo, la evolución en el último año resultó más favorable para la mujer: el desempleo cayó un 12,25% y la creación de empleo fue el doble de la masculina.

El otro dato más significativo de la encuesta es la creación de empleo. El año pasado surgieron en España 894.100 nuevos ocupados, según las cifras homogéneas de la encuesta, que en 2005 sufrió cambios que impiden utilizar las cifras brutas para comparar. Esa creación de empleo es la mayor desde 1996, año a partir del cual la encuesta es comparable. Si se tomara toda la serie histórica sin problemas de homogeneidad se trataría de la mejor desde 1987.

En esa creación de empleo ha influido decisivamente el proceso de regularización extraordinaria desarrollado el año pasado. Ese acontecimiento ha aportado la mitad de los nuevos afiliados a la Seguridad Social en 2005, según los datos del Ministerio de Trabajo. De manera similar, la EPA refleja que casi la mitad (el 42,5%) de los nuevos ocupados del año pasado fueron inmigrantes. La encuesta se actualizó el año pasado, entre otros motivos, para recoger mejor una bolsa de empleo de un millón de personas que hasta entonces no se contabilizaban, fundamentalmente inmigrantes. Los cambios aumentaron la ocupación y redujeron el paro.

Este hecho convierte 2005 en un año difícilmente repetible en cuanto al ritmo de empleo. El avance se ha situado en el 4,89%, por encima del crecimiento económico, que, a falta del dato de final de año, se situará "en el umbral del 3,4%", según avanzó ayer el secretario de Estado de Economía. Para 2006, el Gobierno espera una tasa de paro del 8,4%.

Con la intensa incorporación de los últimos tiempos, los ciudadanos de otros países representan ya el 11,34% de los ocupados en España y algo más, el 13,56%, de los parados. La tasa de paro entre los extranjeros es superior a la de los españoles (10,23% frente al 8,5%), en gran parte también porque la mayoría de ellos se declara dispuesta a trabajar.

Crece la precariedad

El elemento más desfavorable del empleo reside en la calidad de los puestos creados. El porcentaje de temporalidad sobre los asalariados creció del 30,88% que registraba a final de 2004 al 33,77%, casi tres puntos más. En este caso también tiene gran impacto la incorporación de inmigrantes, pues la inmensa mayoría de ellos tiene contrato temporal, por lo que el peso de esta modalidad es mayor. Con ese incremento, el número de trabajadores eventuales sube a 5,3 millones.

Reducir la temporalidad es el principal reto que tiene por delante la mesa de reforma del mercado de trabajo que mantienen desde hace casi un año el Gobierno, la patronal y los sindicatos. Hasta el momento, las partes divergen en sus propuestas.

Todos los sectores, salvo la industria, registraron alzas en el empleo en 2005. La construcción volvió a ser el más dinámico, con avances del 6,78%. Le siguieron los servicios (6,17%), y la agricultura, con el 2,47%. La industria perdió un 0,37%.

Más aún empeoraron las actividades industriales entre trimestres. En diciembre, el empleo industrial cayó un 0,68% respecto a los datos de septiembre. Más allá de la industria, la evolución general del empleo y el paro en relación con los tres meses anteriores resultó prácticamente opuesta a la anual. El paro aumentó un 4,32%, equivalente a 76.200 parados; la creación de empleo se estancó, con un mínimo avance del 0,64%, y la temporalidad descendió seis décimas.

Los datos del paro merecieron muy diversas interpretaciones. El Partido Popular considera que confirman la desaceleración en la creación de empleo. Izquierda Unida subraya que jóvenes y mujeres siguen siendo los colectivos más castigados por el desempleo y la precariedad, mientras los sindicatos ponen el acento en las deficiencias del actual modelo. Comisiones Obreras considera imprescindible cambiar el modelo productivo y UGT destaca la alta temporalidad y el desempleo femenino como principales deficiencias. La CEOE advierte de que el avance de la ocupación será "más moderado" este año.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 28 de enero de 2006