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Los vigilantes nucleares

La Junta de Gobernadores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) no ha sido de momento convocada de manera oficial para debatir sobre el posible traspaso del dossier de Irán al Consejo de Seguridad de la ONU. La solicitud de un único miembro bastaría para que los 35 miembros se reunieran en un plazo mínimo de 72 horas.

Las decisiones se toman casi siempre por consenso, una costumbre a la que los funcionarios llaman el "espíritu de Viena", y que "fortalece al director general [Mohamed el Baradei] y a toda la organización a la hora de tomar decisiones", según un portavoz de la agencia. Este espíritu se rompió en la asamblea de septiembre pasado, cuando el documento de condena a Irán por no cumplir los acuerdos internacionales en materia de energía nuclear fue aprobado por una mayoría de 22 miembros. Venezuela votó en contra y los demás se abstuvieron.

La Junta de Gobernadores es el órgano ejecutivo de la agencia atómica de la ONU que fomenta el desarrollo de la energía nuclear para fines civiles, inspecciona instalaciones atómicas y controla el cumplimiento del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares (TNP). La Junta, también llamada Consejo, realiza el informe anual y otras evaluaciones. También hace recomendaciones a la Asamblea General de la ONU para la adopción de medidas en materia nuclear, como sería el caso si considerara oportuno pasar el asunto de Irán al Consejo de Seguridad.

Con excepción de los miembros permanentes, la composición de la Junta cambia cada año, según la selección hecha entre los 139 países miembros del OIEA por la propia Junta y por la Asamblea General de la ONU. También es anual el cargo de presidente de la Junta, que actualmente ocupa el embajador de Japón, Yukiya Amano. Miembros permanentes son los que constituyen el Consejo de Seguridad de la ONU y otros países como Canadá, Japón y Australia, considerados "potencias atómicas", "por su enorme programa nuclear para uso civil".

Cada gobernador -embajador o ministro designado por su Gobierno- tiene un voto. El director general está sometido a la autoridad y el control del Consejo, al que puede presentar propuestas pero sin derecho a voto. Los 35 miembros se reúnen cinco veces al año.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de enero de 2006