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Reportaje:

Ayudas nutricionales de riesgo

Los productos de gimnasio para mejorar la fuerza y esculpir el cuerpo pueden afectar al desarrollo

En gimnasios, tiendas de dietética e Internet se venden diversas sustancias para ayudar a los jóvenes a mejorar su fuerza y esculpir su cuerpo. Las llamadas ayudas nutricionales ergogénicas (vitaminas, proteínas, creatinina, aminoácidos y otras sustancias) son legales, pero no tienen una eficacia probada y además no están exentas de riesgos.

El deseo de los jóvenes de parecerse a sus ídolos, el culto al cuerpo, la facilidad de acceso, la presión de los entrenadores, así como la escasa presencia de la medicina del deporte en la sanidad pública facilitan el uso indiscriminado de las ayudas ergogénicas nutricionales, un conjunto de sustancias legales usadas para mejorar la fuerza y el rendimiento deportivo. En muchas de ellas no se ha demostrado científicamente este efecto, pero el mayor riesgo es que pueden generar trastornos hepáticos, renales o de crecimiento, y crear dependencia psicológica.

"Las ayudas ergogénicas son lícitas, éticas y en principio beneficiosas, pero si se administran en grandes cantidades, durante un periodo prolongado de tiempo o en la etapa de crecimiento, pueden producir daño físico y psicológico. Cualquier sustancia que se introduce en el organismo en este periodo modifica la condición y evolución fisiológica a lo largo de los años. Estos productos pueden generar un efecto placebo en el muchacho, que relaciona su uso con mejores resultados deportivos", advierte Bernardo Marín, catedrático de Fisiología de la Universidad de Oviedo.

El 16% de los productos de parafarmacia que se venden en España contienen hormonas

Algunos niños quieren utilizar anabolizantes, que son sustancias dopantes y peligrosas

Las sustancias ergogénicas son caras, de fácil acceso en gimnasios, tiendas de dietética, Internet o el mercado negro. Y están exentas de control sanitario. Las vitaminas, los minerales, los aminoácidos, las proteínas, los hidratos de carbono y la creatina figuran entre las vendidas.

"En las etapas de crecimiento, los padres tienen una tremenda preocupación de que su hijo que hace deporte tres o cuatro veces por semana crezca bien, tenga buena salud y además sea competitivo. La educación es fundamental y los padres deben saber que si el niño está sano, come bien y tiene una dieta equilibrada no necesita suplementos ergogénicos. Otra cosa distinta es que tenga algún déficit de estos aportes o haga ejercicio intenso todos los días de la semana, en cuyo caso requiere un control médico deportivo apropiado", sostiene José Antonio Casajús, especialista en Medicina de la Educación Física y el Deporte y profesor de la Universidad de Zaragoza.

Un exceso de vitaminas liposolubles (A, D, E y K) produce daño en el hígado, en el riñón o el sistema nervioso. Los estimulantes como la cafeína tienen un importante poder ergogénico y, aunque aparentemente no presentan ningún trastorno, administrados en la etapa de crecimiento modifican el comportamiento y pueden crear dependencia a una dosis. El exceso de proteínas acarrea problemas hepáticos y renales; la creatina, que actúa en los procesos de recuperación del músculo, produce sobrecarga renal o retención hídrica.

Según explican los expertos, algunos niños quieren utilizar anabolizantes, una de las sustancias dopantes más complejas en cuanto a efectos secundarios se refiere, para desarrollar volumen muscular. En España no se dispone de datos de consumo; sin embargo, uno de los pocos estudios realizados hasta ahora en chicos estadounidenses de instituto revela que uno de cada 10 jóvenes que hace deporte toma este producto prohibido.

"Los chicos de hoy tienen un problema de imagen: quieren tener volumen muscular. Desconocen que depende fundamentalmente del proceso de desarrollo y que está relacionado con la testosterona, hormona masculina. Cuando un niño, por los motivos que sean, ingiere sustancias que tienen anabolizantes lo que se genera es una disminución de la talla, por cierre prematuro de los huesos que están creciendo. Si los anabolizantes son exógenos contaminan además otras estructuras como, por ejemplo, el estado de ánimo, y por tanto los estados de euforia y depresión", advierte Casajús.

Para este especialista, lo que deberían hacer los jóvenes en esta etapa es "mejorar otras habilidades deportivas que no sea el volumen muscular, asesorados por unos buenos técnicos deportivos y disponiendo de una correcta asistencia médica, y dejar pasar el tiempo suficiente para que la biología produzca sus propias hormonas".

A veces, y según los facultativos, algunos chicos usan hormonas cuando están pendientes de pasar de un nivel semiprofesional a uno profesional o cuando se presentan a oposiciones duras como las de policías o bomberos. En otras ocasiones, no saben que las toman porque están enmascaradas con otras sustancias. Uno de los últimos estudios internacionales que realizaron la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) y el Comité Olímpico Internacional (COI) concluyó que entre el 16% y el 17% de los productos de parafarmacia que se venden en España, entre los que figuraban las sustancias ergogénicas, contenían productos hormonales.

S. M., estudiante de Medicina de 22 años, va al gimnasio desde los 16. Explica que los suplementos energéticos se adquieren fácilmente y sin ningún control. Se compran en botes de cinco o 10 kilos y son una especie de polvos que se disuelven en agua o leche.

Existe una creencia errónea y no fundamentada de que uno de los deportes donde más ayudas de este tipo se utilizan es en gimnasia (artística, rítmica, acrobática, aeróbic y trampolín). "En gimnasia prácticamente no hay ayuda ergogénica nutricional, más que una dieta equilibrada. En este aspecto, si se necesita, se utiliza una ayuda ergogénica técnica con un sistema de retroinformación biológica (biofeedback en inglés) monitorizado. Por una parte permite detectar si hay algún problema fisiológico y, por otra, realizar ciertos ejercicios, como controlar la respiración o graduar la ansiedad, y optimizar el rendimiento del deportista", dice Amador Cernuda, del departamento de Psicología de la Real Federación Española de Gimnasia.

Los especialistas coinciden en que antes de empezar a utilizar las ayudas ergogénicas se debe partir de una evaluación médica inicial, labor que corresponde al médico de Medicina de la Educación Física y el Deporte.

"Cuando se trata de servicios de medicina deportiva, la administración de estas sustancias se hace desde la planificación y la nutrición, entendiendo qué tipo de ejercicio se hace y adaptándolo a las necesidades de cada individuo", sostiene Francisco Miguel Tobal, jefe de estudios de la Escuela Profesional de Medicina de la Educación Física y el Deporte de la Universidad Complutense de Madrid.

Musculación dirigida

Las salas de musculación de polideportivos y gimnasios se llenan de jóvenes que quieren moldear su figura y tener un cuerpo atlético. Muchos ignoran que los ejercicios que quieren practicar pueden afectar negativamente a su desarrollo. Para manejar esta situación, el personal de actividades deportivas y del servicio médico del Polideportivo Municipal de Alcobendas (Madrid) ha ideado un programa para jóvenes de entre 13 y 16 años que les permite entrar en la sala previo reconocimiento médico, y realizar ejercicios de forma pautada y controlada.

"Detectamos que estos jóvenes querían acceder a la sala de musculación con criterios erróneos y objetivos inalcanzables. Consideramos que teníamos que intervenir y que era una oportunidad crucial para iniciar al adolescente en el ejercicio físico, y reconducir estas ideas equivocadas", explica Pablo Gasque, médico especialista en Medicina de la Educación Física y el Deporte, del Patronato Municipal de Deportes de la localidad madrileña.

En el programa, puesto en marcha en 2002 y en el que han participado casi 300 alumnos, los jóvenes entregan un cuestionario firmado por los padres antes de pasar un reconocimiento médico exhaustivo, sobre todo en el aspecto cardiovascular y aparato locomotor. "Si el objetivo del muchacho se corresponde con su grado de madurez accede a la sala de musculación, pero si no, se le indican una serie de ejercicios adaptados a sus características, basados en ejercicios aeróbicos y menos bruscos que los de musculación", explica Gasque.

Médicos del deporte

Algunas comunidades están incorporando el médico del deporte a la red sanitaria pública. Este es el caso de Cataluña, País Vasco o Baleares. Una de las pioneras se creó hace tres años en el Centro de Atención Primaria Terrassa Nord (Barcelona), por iniciativa del médico de familia Manuel Linares y el enfermero Alberto Guerrero, que con el Centro de Alto Rendimiento de Sant Cugat del Vallès de Barcelona, formaron un equipo para mejorar las enfermedades crónicas con el ejercicios físico.

La Generalitat de Cataluña está apostando decididamente por el ejercicio físico y la salud, al impulsar el Plan de Implantación Progresiva (PIP) de la prescripción del ejercicio físico en los centros de atención primaria de Cataluña. Este plan, que se presentará oficialmente a finales del mes de enero, nace con el objetivo de que el especialista en medicina del deporte forme parte del sistema sanitario público. De momento ya funciona en tres centros y se prevé que en 2006 esté instaurado en 50 de los 350 CAP de Cataluña.

"En un primer abordaje, el médico del deporte acudirá al centro como consultor del médico de familia y atenderá consultas referidas a los pacientes con enfermedades crónicas, pero a la larga formará parte de la plantilla del centro de salud, que será el nivel básico de atención para todo el mundo que tenga relación con la actividad física y el deporte, ayudas ergogénicas, adaptación de ejercicio de los niños en los colegios o lesiones", avanza Mario Lloret, responsable de la unidad de Deporte y Salud de la Generalitat.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de enero de 2006

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