Inversiones paralizadas

España es el segundo inversor extranjero, tras EE UU, en el país andino

La creciente incertidumbre, las amenazas de bloqueos y la crisis social han provocado el desplome de la inversión extranjera directa en Bolivia, que ha caído a la mitad en una década, mientras los recursos naturales son la principal baza de la economía, sobre todo el crudo y el gas (alberga las segundas reservas de gas de Suramérica, tras las venezolanas). Repsol YPF, Iberdrola, BBVA, Unión Española de Explosivos y Grupo PRISA (editor de EL PAÍS) son las principales empresas españolas con presencia en el país que gobernará a partir de ahora Evo Morales.

Con apenas nueve millones de habitantes, el producto interior bruto de Bolivia ronda los 8.500 millones de euros (frente a los 800.000 millones de España) y la renta por habitante llega a 2.500 euros anuales (frente a los 22.000 euros de los españoles). La inversión extranjera es esencial. Sin embargo, ésta cayó un 76% en 2004, hasta 134 millones de dólares. En 2003, España invirtió 62,7 millones de dólares, un 76,6% menos que el ejercicio anterior, lo que la convierte en el segundo país inversor, tras EE UU (189,3 millones de dólares en 2003), según la Secretaría de Comercio Exterior del Ministro de Industria español.

La explotación y exploración de crudo y gas natural son el primer destino de la inversión directa española en Bolivia. Es decir, Repsol. Como mayor inversor extranjero en Bolivia, la petrolera que preside Antonio Brufau tiene mucho en juego. Sus activos en el país ascienden a 800 millones de euros y controla la tercera parte de las reservas de gas. Según la última memoria anual, Repsol poseía derechos mineros sobre 32 bloques petrolíferos, siete de ellos de exploración y el resto de explotación. En junio de 2004, la compañía inició las exportaciones de gas natural a Argentina, para ayudar a cubrir el déficit en el abastecimiento.

Aparte de Repsol, están presentes en la zona otras grandes petroleras, como la francesa Total, la brasileña Petrobras, la británica British Gas, la estadounidense Exxon Mobil y la argentina Pluspetrol. Pero las inversiones en hidrocarburos se mantienen prácticamente paralizadas, sobre todo tras la puesta en marcha, en mayo del año pasado, de una nueva ley. Esta normativa establece, entre otras cosas, un nuevo régimen impositivo para las compañías y obliga a consultar de forma previa a las comunidades campesinas e indígenas cualquier actividad hidrocarburífera que se pretenda desarrollar.

Otra empresa española con intereses en la zona es Iberdrola, que está presente a través de dos distribuidoras de energía eléctrica, Electropaz y Elfeo, que suman el 39% del total de la energía vendida en el país andino. PRISA es propietario de dos diarios de ámbito nacional, La Razón (líder del país) y Extra, y uno local, El nuevo día. El grupo también tiene participaciones en la red de emisoras de televisión boliviana, ATB, la primera del país. El BBVA posee el 80% de la gestora de fondos de pensiones AFP Previsión BBVA. El Santander vendió en diciembre pasado su participación del 98% en el Banco Santa Cruz.

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Sobre la firma

Cristina Galindo

Es periodista de la sección de Economía. Ha trabajado anteriormente en Internacional y los suplementos Domingo e Ideas.

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