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La UPV da luz verde a su ambicioso plan para desarrollarse en Bilbao

El proyecto del Rectorado sólo tuvo un voto negativo y siete abstenciones

La UPV ha hecho suyo el ambicioso plan de desarrollo para los próximos seis años presentado dos meses atrás por el Rectorado. El Consejo de Gobierno de la institución, que representa a decanos, facultades y escuelas, departamentos y estudiantes, aprobó ayer un proyecto que plantea cambiar de forma considerable las infraestructuras de la universidad pública, sobre todo en Vizcaya. Pese a la contestación que ha tenido en algunos centros, la propuesta final cosechó un amplio respaldo entre los miembros del consejo.

De los 32 miembros del consejo presentes, 24 votaron a favor del plan, siete se abstuvieron y uno solo, el decano de la Facultad de Ciencia y Tecnologías, Juan Ramón González, se pronunció en contra. La luz verde obtenida no significa, en cualquier caso, la puesta en marcha definitiva del proyecto. Cumplido este primer trámite, el rector, Juan Ignacio Pérez, intensificará sus gestiones con las instituciones implicadas para concretar compromisos de financiación, condiciones urbanístiscas y plazos.

Dado que la mayor transformación se va a producir en el campus de Vizcaya, tanto en Leioa como, fundamentalmente, en Bilbao, la Diputación vizcaína y el Ayuntamiento bilbaíno van a jugar un papel protagonista. Desde que se conoció el proyecto, el diputado general, José Luis Bilbao, y el alcalde de la capital vizcaína, Iñaki Azkuna, han manifestado su voluntad de apoyar y de implicarse en la financiación de esta operación. El Gobierno vasco no se ha pronunciado aún de manera oficial ni ha establecido de manera definitiva su participación, aunque, tal y como adelantó el rector en la presentación de la propuesta, ha reservado una partida en los presupuestos de 2006 para tal fin.

La principal incógnita es cómo obtener los 213 millones de euros que, según los cálculos de sus promotores, se necesitarían para llevar a cabo los cambios diseñados, el 70% de ellos correspondientes al campus de Vizcaya. Las subvenciones no cubrirán todas las necesidades, pero el equipo rectoral confía en poder completarlas con permutas y venta de terrenos del patrimonio de la UPV, de común acuerdo con las instituciones implicadas. El éxito o fracaso de estas operaciones condicionará en buena medida el desarrollo del proyecto, ya que, según reconoció el rector, deben aportar el 40% de la financiación requerida.

Si se logra la financiación necesaria, la UPV vivirá la mayor transformación en sus infraestructuras de sus 25 años de vida. La gran apuesta del equipo rectoral tiene su principal baza en el refuerzo de la UPV en Bilbao, la ciudad en la que estudia un mayor número de alumnos de la universidad pública. Alrededor de los dos grandes centros con los que cuenta en la capital vizcaína, la Escuela de Ingenieros y la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Sarriko, se generarán dos polos. En el primero, junto a Ingenieros, se ubicarán en una nueva sede las escuelas de ingeniería técnica de Bilbao y Barakaldo. Además, se construirá un centro de I+D.

Traslados

A Sarriko se trasladará la Escuela de Empresariales de Elcano, la unidad delegada de la Facultad de Derecho y la Escuela de Relaciones Laborales, ambas en Leioa, que dispondrán de un centro de Estudios Avanzados de Economía y Empresa. A estos dos grandes cambios se sumará en la capital vizcaína el traslado a un nuevo edificio junto al hospital de Basurto de la Facultad de Medicina y Odontología en Leioa

De este modo, en el campus de Leioa permanecerán las facultades de Ciencia y Tecnología, que ha encabezado la corriente de opinión contraria al plan del rector, que es miembro de este centro, Bellas Artes y Ciencias Sociales y de la Comunicación. Las ausencias de Medicina, Relaciones Laborales y Derecho se verán paliadas con el traslado de la Escuela de Magisterio de Bilbao a Leioa, decisión sobre la que han mostrado su opinión contraria más de la mitad de los docentes del centro.

El Consejo de Gobierno acordó que los diversos polos en que se agruparán los centros en el campus vizcaíno no tengan denominaciones temáticas (tecnológico, económico-jurídico o sanitorio, como se había apuntado), sino toponímicas (de Sarriko, Basurto o Leioa).

Reclamación del metro

La propuesta del Plan de Desarrollo de la UPV aprobada ayer por el Consejo de Gobierno apenas recoge cambios de calado en su contenido. La mayor novedad es, de hecho, un simple deseo. Así, en el texto final se ha integrado la petición expresa de que el campus de Leioa tenga un acceso por metro. Por ello, la UPV solicitará que en futuras ampliaciones del metro se contemple la construcción de un ramal que conecte el campus con la red del suburbano.

La del metro es una vieja reclamación universitaria que había casi desaparecido por la falta de receptividad de las instituciones. La vuelta de esta petición no parece, sin embargo, que pueda tener mayores visos de éxito. El campus de Leioa, que tiene en sus deficientes comunicaciones con Bilbao uno de sus principales problemas, se encuentra a la espera de que se precisen los plazos para la construcción del tranvía, el medio elegido por las instituciones como sustituto del hasta ahora descartado metro. Su puesta en marcha se anunció para 2008, pero ni siquiera hay un proyecto aprobado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de diciembre de 2005

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