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Las bodas gays arrancan en Reino Unido con el enlace de dos lesbianas

Irlanda del Norte empezó ayer a celebrar bodas civiles entre personas del mismo sexo, en aplicación de la nueva ley de parejas de hecho, que otorga a gays y lesbianas igual protección legal que a las parejas heterosexuales casadas, aunque sin rango legal de matrimonio. Escocia hoy, e Inglaterra y Gales mañana, empezarán también a registrar los primeros enlaces.

Dos lesbianas, Shannon Sickles y Grainne Close, fueron las primeras en casarse en público en el Ayuntamiento de Belfast. Fuera, con pancartas, unos cuarenta manifestantes clamaban contra la sodomía (aunque eran dos mujeres quienes se casaban) y apelaban a la Biblia para oponerse a una ley que ha sido apoyada por todo el arco parlamentario. El enlace de Shannon y Grainne no ha sido estrictamente el primero en Reino Unido desde que la ley entró en vigor el 5 de diciembre. Matthew Roche, con cáncer de pulmón en estado terminal, y Christopher Camp, recibieron un permiso especial para unirse civilmente nada más presentar la solicitud al entrar en vigor la ley, sin tener que cumplir las dos semanas preceptivas entre petición y firma. Matthew murió al día siguiente. De haber muerto unos días antes, su compañero no habría tenido derecho a las ventajas fiscales o derecho alguno sobre la casa que compartían si estaba a nombre del finado, lo que ahora sí contempla la ley.

"Sodomía, pecado"

Esos derechos, semejantes a los de un matrimonio entre hombre y mujer, son los que ayer les negaba a gays y lesbianas el puñado de fanáticos religiosos ante el Ayuntamiento de Belfast. "La sodomía es pecado", rezaba una pancarta. "Se nos presenta estas relaciones como algo honorable cuando la Biblia habla de las relaciones del mismo sexo como a una abominación. Ambas cosas son irreconciliables", proclamaba uno de los manifestantes, el reverendo David McIlveen, de la Iglesia presbiteriana libre.

Pero la nueva ley parece haber tenido buena acogida. El Partido Conservador la apoya; la jerarquía anglicana no la combate, aunque lamenta no haber negociado una cláusula de exclusión para los numerosos sacerdotes que se declaran gays y que piensan casarse; y la prensa tabloide, siempre ultraconservadora en moral, festeja la nueva ley por las enormes posibilidades de negocio: un sinfín de chismes, bodas y divorcios entre famosos. El cantante Elton John y su novio de muchos años, David, firmarán mañana su unión.

Se estima que unas 20.000 parejas se acogerán a la ley en los próximos cinco años. Se han presentado ya 1.200 solicitudes. Brighton, el balneario del sur de Inglaterra, famoso por su vida nocturna homosexual, es el lugar más solicitado: hay 510 reservas de celebraciones. Siguen municipios como Westminster (140), Manchester (88), Newcastle (80) o Edimburgo (76).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 20 de diciembre de 2005