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El ex gerente de Humanismo y Democracia cobró también como 'personal expatriado'

"La primera víctima somos nosotros", afirma un miembro del patronato de la fundación

Ricardo de León Egües, ex gerente de la Fundación Humanismo y Democracia (FHD), vinculada al PP, cobró por este cargo y también como personal expatriado (por estar supuestamente en la República Dominicana) en un proyecto subvencionado por el Ayuntamiento, según el Grupo Municipal Socialista. En la documentación aportada por la ONG figura el contrato que De León se hizo a sí mismo como empleado y que en parte cargó a las cuentas del Consistorio. Rafael Rodríguez, miembro del patronato de FHD, afirma: "La primera víctima somos nosotros".

La documentación aportada por la organización para justificar los gastos de uno de los 12 programas de la fundación que subvencionó el Ayuntamiento de Madrid contiene el contrato de obra, con fecha 7 de noviembre de 1997, que De León se hizo así mismo, donde su firma aparece dos veces: una como empleador (en calidad de representante de la ONG) y otra como trabajador.

En el mismo proyecto, destinado a la formación de campesinas en la República Dominicana, De León figura en el listado de "personal expatriado", con fecha de 1997. Ese año su sueldo como gerente de la fundación, con sede en Madrid, fue de 44.619 euros. El contrato que firmó él mismo era por un año, con el fin de "ampliación temporal de proyectos" y con un sueldo de 3.197 euros al mes, de los que imputó al programa 1.383 euros. "Es difícil de creer que De León trabajara de gerente en Madrid y a la vez estuviera en la República Dominicana", opina Óscar Iglesias, portavoz adjunto del grupo socialista.

"Esto es muy irregular", aseguró Iglesias. "Tal circunstancia no puede considerarse normal porque, de hecho, de los 12 proyectos de cooperación al desarrollo revisados, sólo sucede en éste".

Ricardo de León dimitió en diciembre de 2004 de sus cargos en la fundación, al igual que el anterior presidente de la fundación, Javier Rupérez (ex embajador español en Washington), tras estallar el escándalo de las irregularidades en la justificación de facturas al Gobierno de Navarra. Ambos figuran como los beneficiarios de dos billetes de avión por un viaje en 1999 a Bogotá, con un coste de 2.728 euros, de los que 1.893 euros fueron imputados a un proyecto para hacer una casa de salud infantil en Colombia. Este programa estaba subvencionado por el Ayuntamiento con 2.014 euros, pero en él también participaban el Gobierno de Navarra y la Fundación Sanitas Internacional. "La contribución de De León y Rupérez al proyecto fue la de asistir a la inauguración oficial de la Casa de Salud", recalcó Iglesias.

Este periódico trató ayer, sin éxito, de localizar a Ricardo de León para conocer su versión.

Rafael Rodríguez, miembro del patronato de la fundación, recordó ayer que tanto Rupérez como De León están desvinculados de la organización. En la actualidad, ésta no tiene presidente, pero el cargo lo ocupa en funciones la vicepresidenta del patronato, Concepción Dancausa, la presidenta de la Asamblea de Madrid. Esta fundación realizó el año pasado proyectos en ocho países: Argentina, República Dominicana, Haití, Perú, Colombia, Bolivia, Albania y Filipinas.

"El problema es que los actuales gestores tenemos que asumir lo que han hecho los anteriores, incluso personalmente", afirmó Rodríguez. "La primera víctima somos nosotros". Según él, la organización está haciendo "un gran esfuerzo de renovación", hasta el punto de que él mismo viajó a Latinoamérica para comprobar sobre el terreno las acusaciones vertidas sobre la fundación, tras el escándalo en Navarra, y han hecho investigaciones "internas y externas". "Nuestra intención es trabajar con el máximo rigor y la máxima voluntad de cumplir la legislación, dentro de la complejidad del sector y en países difíciles", aseguró.

Sobre las acusaciones vertidas ahora por el grupo municipal socialista, Rodríguez aseguró que su organización no ha iniciado ninguna investigación. "No tenía noticia. Me he enterado por el periódico", aseguró. "Pero entra dentro de lo cotidiano de una ONG. Aquí hay cosas que no cuadran todos los días, porque dependemos de lo que otros hacen en la República Dominicana o en Colombia. Ahora, por ejemplo, tengo 12.000 facturas de un proyecto en Colombia. Seguro que el grupo socialista se pone a buscar en ellas y encuentra defectos".

Sobre los contratos por los que de De León habría cobrado por varias vías, el patrono aseguró que "depende de lo que figurase en las bases del proyecto". En cambio, insistió en que no veía "irregularidades" en que se imputaran los viajes de los dos antiguos dirigentes de la fundación a un proyecto: "Lo que hay que ver es si había un concepto de viajes en las bases", dijo. "Si fue así, era normal que viajaran".

Rodríguez subrayó también que la situación en la que se ha visto inmersa la fundación es "desmoralizadora para todo el que trabaja en cooperación". Y añadió: "Se han hecho insinuaciones que me duelen. Si hay irregularidades, a la fundación le cuesta dinero, porque tiene que cubrirlas con su dinero". Según él, las acusaciones están basadas en el hecho de que es "una asociación vinculada a un partido" porque, recalcó, "esto está pasando en un montón de fundaciones".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 10 de noviembre de 2005