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REVUELTA URBANA EN FRANCIA

190 vehículos quemados y 70 detenidos en las primeras horas de restricciones

La entrada en vigor del estado de emergencia esta madrugada ha desalentado poco la furia pirómana que se extiende por Francia. Casi a las dos de la madrugada, la policía informaba de que, hasta ese momento, 190 vehículos habían sido quemados en todo el país, frente a los casi 300 de la noche anterior a la misma hora, mientras que 70 personas habían sido detenidas, 40 más que la víspera, también casi dos horas después de medianoche.

El ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, de visita anoche en Toulouse, aseguraba que ya comenzaba a notarse un "leve descenso de la violencia", mientras que desde París, el general Guy Parayre, director de la Gendarmería, intentaba apuntalar el optimismo oficial hablando de "un esperanzador retroceso de los disturbios".

En la reunión que Sarkozy mantuvo con los mandos policiales en la ciudad rosa, emplazó a los agentes a utilizar "la fuerza legal de la República contra la fuerza brutal de las bandas". Sarkozy animó a la policía a hacer "cuantas más detenciones mejor" para acabar con la "impunidad" en los barrios. Tras pedir coraje y prudencia a los agentes, el responsable de Interior dijo que el Gobierno no "retrocederá ni un centímetro" en su estrategia y prometió dotar de más medios a la policía.

Poco antes de que el ministro llegara a Toulouse, decenas de jóvenes habían quemado vehículos y atacado a agentes antidisturbios con piedras y objetos incendiarios en los barrios periféricos. En Marsella, medio centenar de jóvenes había intentado saquear un supermercado tras quemar los contenedores cercanos y romper todos los cristales del establecimiento. Las fuerzas de seguridad les cortó el paso y detuvo a nueve de ellos.

Herido grave en Niza

Mientras, la policía investiga en Niza el caso de un transeúnte sobre cuya cabeza cayó una pesa de gimnasia arrojada desde lo alto de un edificio. Está hospitalizado y en estado crítico, informaron fuentes policiales a la agencia Efe. En las afueras de Burdeos, un autobús sin pasajeros que volvía al garaje fue apedreado e incendiado. Como era un vehículo propulsado con gas, explosionó, pero no hubo heridos. Aunque la revuelta ha perdido fuerza en los alrededores de París, en Toulouse, Saint-Étienne y Lyón se hace más agresiva.

En Orleans, al sur de París, el alcalde ha declarado el toque de queda para los menores de 16 años, algo que también ha sucedido en Amiens, al norte; iniciativa igualmente adoptada por dos suburbios parisinos: Raincy y Savigny-sur-Orge. Por su parte, las prefecturas de Val-de-Marne, L'Hérault y Eure-et-Loir han prohibido la venta de carburante a menores y a los adultos que no lleven carné de identidad. En Grenoble son los autobuses y el tranvía los que se aplican el toque de queda, de las 20.30 hasta las 6.00.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de noviembre de 2005