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EL PROYECTO TERRITORIAL DEL JEFE DEL GOBIERNO | EL DEBATE TERRITORIAL

El presidente garantiza más autogobierno tras fijar para el Estado el 52% del gasto público

Zapatero se compromete a precisar las leyes de bases y a ceder competencias de ejecución

José Luis Rodríguez Zapatero no se limitó ayer a cumplir con el protocolo del debate sobre el estado de las autonomías en el Senado. Aprovechó sus intervenciones para apuntar ante los presidentes autonómicos su proyecto territorial. Delimitó las competencias exclusivas del Estado, las que "garantizan los derechos, la cohesión territorial y la solidaridad". Las cuantificó en un 20% del gasto público, que sube hasta el 52% con la Seguridad Social. A partir de ahí ofreció un amplio campo para el aumento del autogobierno, para la participación de las autonomías en el Estado y para la cooperación.

Zapatero se amparó en "el éxito del estado de las autonomías" para invitar a los presidentes autonómicos a continuar las reformas y a superar el miedo. "No afronten las reformas con temor sino con voluntad de participación. No se queden estancados en el pasado. Apuesten por el futuro porque cuando este país lo ha hecho, ha acertado", dijo el presidente.

Para tranquilizar a los presidentes del PP y a algunos del PSOE trató de hacer pedagogía y les garantizó que el Estado "ejerce y ejercerá la competencia de las leyes esenciales que regulan nuestras vidas como españoles, los derechos ciudadanos, el régimen económico y la cohesión territorial".

Citó entre las "competencias esenciales" que se reserva el Estado la política exterior; la defensa y seguridad nacional; la institución penal; la unidad de mercado; la planificación de las grandes infraestructuras; la Seguridad Social y desgranó el amplísimo capítulo de leyes que afectan a la convivencia. "El poder del Estado no está sólo en el dinero y en la función pública sino que es, ante todo, el poder de elaborar leyes, marcar la convivencia, los derechos básicos y la solidaridad", insistió.

Puso en valor el "esfuerzo de solidaridad interterritorial" de su Gobierno. Citó el pago de la deuda con Andalucía por 2.500 millones de euros; los 14.000 millones de euros invertidos para los planes especiales en la zona más deprimida de España, el noroeste; la subida de las pensiones mínimas el doble de la subida media y el pago a la sanidad de 3.300 millones de euros "sin tener obligación" por ser competencia autonómica. Como ironía política, dirigida a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, aseguró que la inversión per cápita llega a 440 euros por habitante en Madrid frente a los 404 en Cataluña.

A partir de ahí, dibujó su proyecto territorial, ofreciendo un mayor autogobierno y participación en el Estado a las comunidades autónomas, así como un reforzamiento de la cooperación:

- Mayor autogobierno. Zapatero concretó un mayor autogobierno para las comunidades al comprometerse a precisar mejor las leyes de bases del Estado; a avanzar en la descentralización de la Justicia y en la responsabilidad autonómica dentro de un Poder Judicial único; a ceder más competencias en inmigración y revolución tecnológica y avanzar en la descentralización local. Ofreció más competencias de ejecución para autonomías y que puedan dictar decretos leyes.

- Participación autonómica en el Estado. Juzgó "posible y conveniente" la participación de las comunidades en la gestión de aeropuertos y en organismos estatales con la reforma del Estado, así como en las decisiones de la UE.

- Reforma del Senado. Invitó a los presidentes autonómicos a implicarse en la reforma del Senado porque, con ella, es "manifiestamente mejorable" la articulación de las comunidades en el Estado. Es de "sentido común" la reforma cuando las autonomías participan en un tercio del gasto público. Zapatero precisó que el Senado mejoraría el funcionamiento del modelo autonómico al decidir en primera lectura las leyes que afectan a las autonomías y sus competencias. También precisó que el Senado reformado decidiría de manera principal los planes de infraestructura y los asuntos relacionados con la Unión Europea; la estrategia nacional de investigación, la política hidráulica y lo que afecta a las relaciones entre las comunidades.

- Conferencia de Presidentes. Es una institución existente en los países de modelo federal. En España ya se ha reunido dos veces desde que nació, hace un año -la sesión constitutiva y la que abordó la financiación sanitaria- y ahora se trata de que cuaje "si hay voluntad de consenso". Zapatero pidió a los presidentes que tomen la iniciativa y contribuyan a consolidar una institución que "fortalece el Estado". En la próxima sesión de la Conferencia, reclamará un "pacto de Estado sobre la cooperación" y un debate sobre la investigación.

- Consenso estatutario. País Vasco y Cataluña tienen una representación política distinta a la del resto de las comunidades. En ellas, el consenso mayoritario no se fragua con el pacto entre PP y PSOE, como en las demás, pero Zapatero quiere que el PP se implique. "La reforma del Estatuto catalán es para una generación y se ajustará a la Constitución", dijo Zapatero.

- Ceuta y Melilla. Zapatero de comprometió a visitar ambas ciudades a primeros de año, acompañado de varios ministros para abordar sus problemas. "Nunca he dudado de la españolidad de Ceuta y Melilla".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de noviembre de 2005