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El Gobierno chileno pone en manos de la justicia la extradición de Fujimori a Perú

El ex presidente peruano no será expulsado tras su inesperada detención en Santiago

El Gobierno chileno dejó en manos de la justicia el futuro del ex presidente peruano Alberto Fujimori, de 67 años, para el inicio de un proceso de extradición del ex mandatario a petición del Gobierno de Perú, y descartó la posibilidad de una expulsión por vía administrativa. Fujimori, que está prófugo de la justicia de su país, llegó el domingo inesperadamente a Santiago en un vuelo de un avión privado desde Japón, con escala en EE UU y México, y fue detenido por la policía civil en la madrugada de ayer en el hotel donde se alojaba, previa petición de Lima, sin resistirse al arresto.

La llegada de Fujimori sorprendió a los Gobiernos de Chile y Perú y provocó reuniones paralelas en ambos países de los presidentes con sus ministros. Cuando el ex gobernante llevaba seis horas en la capital, surgieron las primeras voces de impaciencia porque no era detenido, entre ellas la de la candidata presidencial oficialista Michelle Bachelet. Después de que el canciller chileno, Ignacio Walker, informara al presidente peruano, Alejandro Toledo, de que el camino era la extradición, el embajador de Lima en Santiago pidió la detención preventiva mientras se iniciaba el proceso.

El Gobierno envió la solicitud a la Corte Suprema y el caso quedó en manos del juez Orlando Álvarez, miembro de este tribunal, quien ordenó la detención. Walker afirmó que "pasaron los tiempos" de las detenciones administrativas, en una referencia a la dictadura de Pinochet, y que "en Chile sólo se detiene a una persona por una orden emanada de un tribunal competente", al explicar por qué se prefirió el camino jurídico al más rápido de simplemente expulsar a Fujimori a Perú, como pidió Toledo. Anoche, el mandatario peruano agradeció a Chile la "rápida detención" de Fujimori, a quien calificó de "cobarde" y de haber "robado dinero y el orgullo de su país".

El canciller Walker tildó de "irresponsable e imprudente" al ex gobernante por llegar sin aviso previo y como parte de su estrategia electoral en Perú, donde aspira a ser candidato presidencial, y en un momento en que las relaciones bilaterales están tensas. En la decisión chilena influyó la tradición legal, pero también el clima de las relaciones.

"Espero que la situación del ex presidente Fujimori en Chile no sea un obstáculo en las relaciones que debemos tener con Perú", afirmó el presidente Ricardo Lagos. Además, existía el riesgo de que la defensa de Fujimori presentara un recurso de amparo para dificultar la salida y aumentar la tensión. Para reforzar el interés peruano en poner a Fujimori en el banquillo, ayer arribó a Santiago una delegación encabezada por el ministro del Interior, Rómulo Pizarro, quien tenía previsto reunirse con su colega chileno, Francisco Vidal.

Una década de corrupción

Acompañaba al ministro peruano el fiscal anticorrupción, Antonio Maldonado. Familiares de víctimas de atropellos a los derechos humanos en Perú han afirmado que también viajarán a Santiago. Con la detención y el inicio del proceso de extradición de Fujimori, acusado de violaciones a los derechos humanos y de corrupción durante su gobierno autoritario de casi una década, Chile vivirá un caso que tiene algunas similitudes con el que tuvo Inglaterra por la detención en Londres en 1998 del ex dictador Augusto Pinochet, a solicitud del juez español Baltasar Garzón. Se estima que el proceso de extradición tardará al menos dos meses, en el periodo previo a elecciones presidenciales en ambos países y en un momento en que las relaciones bilaterales están deterioradas por la delimitación marítima con Chile que Perú quiere cambiar unilateralmente.

Fujimori eligió el momento más apropiado a sus intereses para llegar a Chile, en una operación que planeó con anticipación y sorprendió a dos gobiernos. Las reservas en el hotel donde alcanzó a alojarse unas horas antes de su detención fueron hechas con semanas de anticipación, y sus asesores habían sondeado estudios jurídicos para su defensa, anticipando la posibilidad de un juicio de extradición. Desde el hotel, antes de ser detenido, un asesor de Fujimori entregó un comunicado donde planteaba que iba a "permanecer temporalmente en Chile" como parte del proceso de retorno a su país para postularse a la presidencia. Sus partidarios se reunieron con rapidez para avivarlo en Lima, mientras los opositores se manifestaban frente a la residencia del embajador de Chile exigiendo su entrega a Perú.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 8 de noviembre de 2005