LOS PROBLEMAS DE LOS INMIGRANTES

La UE recomienda ayudar a Marruecos y España para controlar la presión migratoria

"Las vallas no frenarán a los desesperados", afirman los expertos que visitaron Ceuta y Melilla

La Unión Europea necesita urgentemente incrementar las ayudas a España y Marruecos para que ambos países puedan aumentar sus "serios esfuerzos para controlar" la presión migratoria procedente de África. Ésa es la recomendación que hacen los expertos comunitarios que del 7 al 11 de octubre visitaron las ciudades de Ceuta y Melilla y se entrevistaron con las autoridades de Madrid y Rabat. La Comisión Europea destaca que, sin excluir la actuación policial, la respuesta debe abarcar desde la prevención de conflictos y la cooperación económica a la ayuda al desarrollo.

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La Comisión Europea presentó ayer el informe de los técnicos comunitarios que acudieron a Ceuta y Melilla para observar las características de la emigración irregular de origen africano, que incluye cientos de casos de emigrantes procedentes del sur de Asia, que usa Marruecos como plataforma para dar el salto a Europa. El informe deja constancia de que "los trágicos acontecimientos en Ceuta y Melilla han dejado claro que las vallas, por muy altas que sean, no frenarán a los desesperados que intentan entrar en territorio de la UE".

Los especialistas alertan de que "tanto Marruecos como la UE se enfrentan a una creciente presión migratoria de África", que no va a disminuir a corto y medio plazo. "Marruecos y España están haciendo serios esfuerzos para controlar este fenómeno, pero se hace urgente que la UE incremente sus esfuerzos y proporcione una ayuda importante, incluida la política y diplomática, para que estos esfuerzos se mantengan y sean efectivos a largo plazo".

La UE debería incrementar su cooperación y asistencia con Marruecos; lanzar un diálogo y cooperación con Argelia y desarrollar una política migratoria con los principales países de origen y tránsito del África subsahariana, según los expertos.

Poco o nada se ha hecho hasta ahora en los tres frentes. En el informe se recuerda que a Marruecos se le prometieron hace dos años 40 millones de euros, que sólo ahora se están empezando a desembolsar, para un proyecto de refuerzo de sus controles fronterizos. Rabat se lamenta de la tardanza de la UE en hacer realidad sus proyectos y los expertos reconocen que aunque en marcha, hoy por hoy es imposible saber cuándo se entregarán los necesarios equipos técnicos.

Diálogo con Argelia

La participación de Argelia en todo el proceso es crucial a juicio de los técnicos comunitarios, que dan cuenta de la existencia de unos 20.000 emigrantes en ese país a la espera de dar el salto a Ceuta o Melilla (otros 10.000 se encuentran en la misma situación en Marruecos, en ambos casos según estimaciones de fuentes españolas), pero Bruselas no tiene hasta ahora diálogo con Argel sobre cuestiones migratorias ni Marruecos y Argelia entre sí. "El hecho de que la frontera entra ambos países no está fijada no ayudará a este diálogo", señala el informe.

Franco Frattini, comisario responsable de emigración, anunció ayer que en fecha próxima se entrevistará con los embajadores de ambos países en Bruselas, dentro de su plan de visitar todos los países mediterráneos afectados por la crisis. Frattini sugirió que los jefes de Gobierno de España y Francia presenten una iniciativa conjunta en la cumbre europea a celebrar la próxima semana cerca de Londres, destinada a debatir sobre los efectos de la globalización en el empleo y la seguridad de Europa. "Si Villepin y Zapatero plantean esta cuestión, la Comisión responderá positivamente", pronosticó Frattini, quien se mostró dispuesto a coordinar la posible propuesta.

La población de África crece mucho más deprisa que su economía y, "por lo tanto, cientos de millones de africanos viven en la pobreza". Los 800 millones de habitantes actuales serán 1.300 en 2005 y 1.750 en 2050. A la pobreza y degradación del medio se suman guerras y fenómenos coyunturales como la invasión de langosta del año pasado en la zona del Sahel. "La miseria y el miedo expulsan a la gente de sus países en busca de una vida mejor y más estable en las regiones desarrolladas", constatan los expertos. "En consecuencia, a medio plazo, hay que esperar un incremento de la presión migratoria", agregan en el informe.

Control en el Estrecho

Los intentos a gran escala y coordinados para entrar en Ceuta y Melilla sin papeles son un fenómeno nuevo, indica el informe, que invoca un posible efecto de desplazamiento creado por el éxito de Marruecos y España en la contención de la emigración hacia Canarias y a través del Estrecho.

Los expertos recomiendan la adopción de un amplio abanico de medidas a corto, medio y largo plazo, y siempre garantizando los derechos humanos de los emigrantes, ya sean en búsqueda de asilo político o por motivos económicos.

"Deberíamos usar todos los medios a nuestro alcance desde la intervención policial, la cooperación económica, el comercio, la prevención y resolución de conflictos, y la ayuda humanitaria hasta la asistencia al desarrollo", señalan. "Los trágicos acontecimientos en Ceuta y Melilla han dejado claro que las vallas, por muy altas que sean, no frenarán a los desesperados que intentan entrar en territorio de la Unión Europea", advierten.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 19 de octubre de 2005.

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