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Cinco muertos y 40 desaparecidos tras un ataque de las FARC

La guerrilla colombiana asalta una localidad custodiada por 65 policías en la selva del Chocó

Al menos cinco policías murieron, ocho resultaron heridos y decenas (unos 40, según diversas fuentes) permanecen desaparecidos tras un ataque guerrillero perpetrado el fin de semana en la localidad de Sipí, en la provincia del Chocó, en plena selva colombiana al oeste del país, según informó ayer el fiscal Mario Iguarán. El funcionario declaró que el ataque había sido perpetrado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

El ataque se inició el domingo por la mañana. Los policías -entre 50 y 65 custodiaban el pueblo-, a través del único teléfono de la localidad, informaron al comando de Quibdó, capital provincial, que estaban bajo el fuego de los fusiles y morteros de la guerrilla. A las cuatro de la tarde la comunicación se cortó y hasta última hora de ayer no se había logrado restablecer. "Ya no hay nada que defender, la guerrilla ha tomado el puesto", alcanzaron a contar los policías atacados.

Las fuentes oficiales aseguran que más de 500 guerrilleros fueron los responsables de este ataque, que según se calcula duró más de tres horas. Algunos creen que no sólo fue obra de las FARC, sino que también el segundo grupo armado del país, el Ejército de Liberación Nacional (ELN), colaboró en el asalto.

El máximo responsable de la Policía colombiana, el general Jorge Daniel Castro, viajó ayer a la región. No obstante, su helicóptero no había podido aterrizar en el lugar debido a los fuertes aguaceros. "La situación está controlada", dijo el general a los periodistas mientras esperaba en el aeropuerto de Quibdó a que el temporal amainara.

La comisión de fiscales enviados para investigar el caso tampoco había podido llegar a Sipí. El fiscal general, Mario Iguarán, aseguró que la situación es "delicada". Explicó que sus funcionarios no han podido llegar por las difíciles condiciones del terreno y porque, además, "se teme que el pueblo y sus alrededores estén minados".

Según Iguarán, algunos de los policías dados como desaparecidos en las primeras horas ya han aparecido, muchos de ellos heridos. Afirmó también que los guerrilleros se llevaron un botín de 70 fusiles y municiones. Pero las versiones siguen siendo confusas. Mientras algunos funcionarios de la gobernación no se atreven a dar un número de policías desaparecidos y de los que han regresado luego de permanecer escondidos unas horas en el monte, otros aseguran que ya son 22 los que han vuelto, por lo que unos 40 seguirían desaparecidos. Otras fuentes cifran en más de 50 el número de agentes que se hallan en paradero desconocido.

Tampoco se ha podido confirmar la versión inicial dada por el director del DAS -policía secreta- del Chocó, William Héctor Palacio, quien afirmó que al menos 10 policías se habían entregado a la guerrilla luego de agotar su munición. "Teníamos allí más de 60 efectivos. Hasta el momento sabemos que hay algunos muertos y varios heridos, pero la suerte de los policías es incierta", señaló el alto cargo del DAS.

Sipí, una localidad al sur de Chocó, a la que sólo se accede remontando el río San Juan, es, y siempre ha sido, un sector con una fuerte presencia de grupos guerrilleros. Tanto las FARC, el ELN y el Ejército Revolucionario Guevarista (ERG) campan a sus anchas en la zona.

En diciembre del año pasado las FARC habían intentado tomar un caserío de población mayoritariamente afro-colombiana. En esa ocasión secuestraron a dos policías que fueron liberados 15 días después de su captura. "Los dejaron en libertad sin ninguna contraprestación", informó entonces el asesor del Gobierno para las negociaciones de paz en la región, Ventura Díaz.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de octubre de 2005