Crítica:QUÉ BEBERCrítica
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Viña Lidón blanc de fusta

CVCRE - San Antonio (Utiel-Requena)

El primer uso de la barrica no fue la crianza sino el transporte. Julio César cuenta en La Guerra de las Galias como los galos para hacer cerveza utilizaban unos recipientes de roble que él llamo coupa. En aquel tiempo el transporte de vino se hacía en ánforas, pero estas se rompían con facilidad y condicionaban la arquitectura naval (puertos y barcos) y civil (bodegas, casas y tabernas). El puerto de Ostia se cegaba y había que dragarlo una vez al año a causa de los restos de ánforas rotas en las travesías y descargas del puerto. La barrica de roble solucionó esto, se podía transportar, servía de almacén y de recipiente en las tabernas. También se usaba para la fermentación, pues no siempre había lagares de piedra y tinajas de barro.

Es muy armónico, y su estructura y complejidad de sabores es potente pero fina

La técnica de fermentar un vino en barrica tiene por tanto, un antecedente milenario, y debemos a los galos y a los inmensos robledales de Francia la posibilidad de hacerlo. Suerte que Francia llego más tarde a la carrera imperial por la conquista de América, porque si no se hubiese cargado (como hizo España) los bosques del Macizo Central. Hay que recordar que para hacer un navío de línea de tres palos (més el bauprés de proa) y tres puentes, eran necesarios en el siglo XVIII 2.000 robles reales (de más de 150 años y 30 metros de altura). Hoy la tala de robles en Francia es cuestión de Estado, y sea el suelo de propiedad comunal o privada, se tala cuando el organismo forestal del Estado lo indica.

Gracias a las barricas de roble blanco (limousin, allier, nevers y cuando se puede tronchais -el mejor de todos-) se hacen fermentados o madurados en barrica tan buenos como el Viña Lidón de la Compañía Vinícola del Campo de Requena. Su enólogo y propietario Félix Martínez es l'hereu de una familia requenense de larga tradición vitivinícola. Esta bodega, de las primeras en presentar vinos de variedades foráneas, está situada en la partida Vera de Estenas, en San Antonio, al otro lado del ferrocarril que une Valencia y Madrid por Cuenca.

El Viña Lidón es un fermentado en barrica de 12,5º (lo cual es un vigor excelente para este tipo de vinos), de la variedad macabeo. Tiene un color pálido, translúcido como el ámbar. Su aroma, como los fermentados en barrica, es a frutos secos (nuez y avellana), y a la boca es sedoso, muy sedoso (otra característica de este tipo de vinos). El Viña Lidón es muy armónico, y su estructura y complejidad de sabores es potente pero fina. Félix Martínez elabora también unos tintos muy completos y gratos, entre los que se encuentra el Viña Mariola, un tinto que se ha ganado una legión de adeptos a pesar de su limitada producción. Mi latín, que claro esta no es el de Julio César (que lo manejaba como un sable), es al menos suficiente para disfrutar de la etimología de las palabras del vino (coupage viene de coupa), y para decir, como los antiguos romanos, vinum lac senum (el vino es la leche de los viejos). Dicho de otra manera el vino conserva.

Marca: Viña Lidón 2004. Tipo: blanco fermentado en barrica, 12,5º. Variedad: Macabeo. Bodega: CVCRE. Finca La Cabezuela, Ctra.N-III, Km. 266 Utiel 46300 (Valencia). Teléfono: 96 217 11 41-Fax: 96 217 43 52. E-mail: estenas@veradeestenas.es. Web:www.veradeestenas.es

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0015, 15 de agosto de 2005.