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SALUD

Escapadas de alto riesgo

A los españoles nos gusta lo exótico. Cada vez son más los turistas que se decantan por destinos de nombres imposibles, frente a los fieles a los emplazamientos nacionales. Las travesías a tierras lejanas pueden resultar apasionantes, pero se recomienda consultar con el médico antes de partir a qué nos exponemos.

Cada verano son ya más de un millón de españoles los que optan por ir de vacaciones a sitios como Tanzania, Nigeria, Vietnam o Perú. Lugares exóticos en los que literalmente se dejan caer a juzgar por los resultados de un estudio realizado a pie de avión en los aeropuertos de Madrid y Barcelona que demostró que casi la cuarta parte de los viajeros ni siquiera habían preguntado las enfermedades infecciosas más frecuentes en el destino de sus vacaciones. Más de la mitad viajaba sin estar vacunado, y una buena parte de los que iban al África subsahariana no llevaba medicamentos para prevenir enfermedades como la malaria porque creían que los podrían comprar allí.

Los más despistados eran los que viajaban a las zonas tropicales de América del Sur, un destino escogido por casi la mitad de los turistas españoles, que ignoraban que podrían contagiarse de malaria, de la enfermedad de Chagas, de fiebre amarilla o de peste. Todas enfermedades endémicas de las zonas de la Amazonia.

Planificación previa. Sin embargo, los españoles preparan los viajes largos con 40 días de antelación como media, según se desprende de la encuesta realizada en los aeropuertos españoles. Pero en esas previsiones no entra el asunto médico, que se queda para última hora.

Pocos viajeros siguen la recomendación de la Organización Mundial de la Salud de buscar información sanitaria al menos cuatro semanas antes del viaje. Una advertencia que se fundamenta en que muchos tratamientos de prevención, ya sean con pastillas o con vacunas, deben administrarse una semana antes de viajar.

Uno de cada 10 españoles termina en la consulta médica tras un viaje al trópico por falta de previsión, según asegura el doctor José María Bayas, del servicio de medicina preventiva del hospital Clínic de Barcelona. Este experto se sorprende de que el 16% de los encuestados tengan dudas sobre la eficacia de las vacunas, o de que la tercera parte de los que van a África viajen tranquilos sin tomar nada para prevenir la malaria.

Cuenta el doctor Rogelio López Vélez, jefe de la unidad de medicina tropical y parasitología clínica del hospital Ramón y Cajal de Madrid, que recibió en su consulta a una pareja que salía para la India a la mañana siguiente. Preguntaban por los posibles riesgos del viaje y le pedían consejo. "No hay nada que hacer con un día de por medio porque la profilaxis hay que empezarla al menos una semana antes de coger el avión", explica López Vélez. Estas palabras no sólo no afectaron a los viajeros, sino que los llenaron de satisfacción. Así vivirían una verdadera aventura con emociones fuertes incluidas. La anécdota ilustra la baja percepción del peligro de más de la mitad de los amantes de los destinos exóticos. Una de las creencias más comunes es que la malaria es una enfermedad grave, pero no mortal, o que si te has vacunado una vez, ya estás protegido de por vida.

Conocer los peligros. Aunque el 80% de los viajeros saben que la malaria la transmite un mosquito, ignoran que el riesgo de contagio se multiplica especialmente de noche en las áreas rurales. Muchos llevan repelente para mosquitos en sus bolsas de viaje, pero ignoran que éstos dejan de hacer efecto pasadas las seis horas y que no son resistentes al agua.

Los conocimientos sobre el modo de evitar la conocida como diarrea del viajero, la enfermedad más frecuente y que afecta a cuatro de cada 10 turistas, tampoco iban mucho más allá. Pocos detectaban en los cubitos de hielo, las ensaladas o los helados el foco de peligro.

Los 'viajados'. Los turistas experimentados, que repiten viaje, o los que van por trabajo o negocio son los más confiados. El 80% no se había vacunado porque decía saber cómo iba "el tema". Entre los primerizos, el estudio encontró más previsión y menos riesgo de contagio. Las mujeres suelen estar mejor informadas que los hombres, que temen mucho a los posibles efectos secundarios de los fármacos. Concretamente, según López Vélez, sus riesgos de producir alopecia o disminución de la potencia sexual.

Además de viajar vacunado y protegido, los expertos recomiendan que el viajero se haya informado con detalle de los síntomas y el periodo de incubación de las enfermedades endémicas del destino de las vacaciones. Si a la vuelta las cosas no van bien, es importante mencionar al facultativo el desplazamiento. En cualquier caso, todo va a ir mejor si esta visita se produce cuatro semanas antes de coger el avión.

¿Dónde informarse? Ministerio de Sanidad (Sanidad Exterior): 913 09 56 03. Madrid: hospital Carlos III: 914 53 25 00. Sanidad Exterior Valencia: 963 07 97 01. Alicante: 965 01 94 41. Sevilla: 955 56 90 08. Barcelona: 935 20 96 63. Hospital Clínic de Barcelona: 932 27 54 07.

En el último minuto

Los expertos en enfermedades tropicales no ven con buenos ojos las llamadas ofertas last minute (promociones de última hora) que venden las agencias de viajes para destinos de riesgo como Gambia o Senegal. Son zonas con enfermedades endémicas a las que no se debe viajar sin estar protegido. "Las agencias lo venden como el Caribe africano, y no lo es, porque hay malaria", advierte el doctor Bayas.

A juzgar por el estudio, las agencias de viajes emplean demasiados esfuerzos en pregonar los encantos de los lugares de vacaciones que ofrecen, pero pocos en dar a conocer los posibles riesgos. Y además, uno de cada cuatro viajeros considera buena la información sanitaria de su agencia de viajes, una información que los especialistas consideran incompleta y a veces incorrecta. "No pedimos a las agencias que receten fármacos ni que tengan una lista de las enfermedades endémicas de cada sitio, sólo que remitan a sus clientes a los centros de vacunación internacional y den consejo al viajero antes de venderles un billete", señala Bayas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 26 de junio de 2005

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