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El PP se desmarca ahora del experto que dijo que ser gay es una patología

Aquilino Polaino fue llamado al Senado como especialista por el Grupo Popular

Eduardo Zaplana, Ana Pastor, Esperanza Aguirre, Pío García Escudero, Alberto Ruiz-Gallardón y hasta el senador Agustín Conde, que fue quien le convocó, se desmarcaron ayer de las declaraciones que hizo el lunes Aquilino Polaino en la Comisión de Justicia del Senado. Polaino afirmó que "la homosexualidad es una patología", que había "gastado 20.000 horas" en tratar a gays por "una actitud humanitaria", y que los podía "ayudar con terapia reparativa". El portavoz del PSOE, Alfredo Rubalcaba, pidió al PP que no "escurra el bulto, porque era su experto".

El Pleno del Senado votará hoy la ley que permitirá que las parejas homosexuales se casen. El proyecto previsiblemente será modificado, por lo que la aprobación definitiva deberá hacerla el Congreso la semana que viene.

El portavoz del PP en el Senado, Pío García Escudero, se desmarcó de las opiniones del experto y pidió perdón "a quien pudiese sentirse ofendido". En la misma línea, la ex ministra de Sanidad Ana Pastor dijo que, "como médico", no sólo no compartía las opiniones de Polaino, sino que pensaba todo lo contrario. La Organización Mundial de la Salud (OMS) retiró la homosexualidad de su lista de enfermedades hace 15 años.

El jefe del Grupo Popular en el Congreso, Eduardo Zaplana, afirmó que los comentarios de Polaino le parecían "de otra época". El presidente del PP, Mariano Rajoy, no hizo ningún comentario, como destacó el concejal socialista de Madrid Pedro Zerolo.

El diputado del PP en las Cortes Valencianas Felipe del Baño consideró "inaceptables, delirantes y enfermizas" las afirmaciones de Polaino, a quien acusó de "crear e incitar, con sus paranoias, brotes de homofobia agresiva y radical". Del Baño, quien recientemente hizo pública su homosexualidad, afirmó que "si Polaino ha dedicado su vida a llegar a esas conclusiones, el mundo universitario debería someter a estudio" su condición de catedrático.

Repulsa de los partidos

Las declaraciones de Polaino recibieron la repulsa de los otros partidos, que también responsabilizaron al PP por haberlo citado. "Aquí cada uno sabe muy bien a quién propone, y les ha salido un poco más radical de lo que esperaban", dijo el portavoz socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba. La ministra de Sanidad, Elena Salgado, consideró que el PP "está tratando de que se margine a una parte de la población".

El diputado de Izquierda Verde (IU-ICV) Joan Herrera dijo que el PP "ha actuado como los que tiran la piedra y esconden la mano". "Hay que pedirles que no tiren piedras", afirmó, y pidió que se le diera de baja del Colegio de Médicos.

Cirujano, licenciado en Filosofía por la Universidad de Navarra y especialista en Psiquiatría, Polaino es director del departamento de Psicología de la Universidad San Pablo-CEU desde 2003. Además, es catedrático de Psicopatología por la Universidad Complutense desde 1978. Perteneció al departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamientos Psicológicos de la Facultad de Educación.

La comparecencia de Polaino fue decidida por el PP para sustituir al psiquiatra Enrique Rojas, justificó García Escudero. Pero las ideas de Polaino eran bien conocidas. En 2003, la Federación Estatal de Lesbianas, Gays y Transexuales le concedió su Ladrillo Rosa (premio a la homofobia) por sus "terapias aberrantes para corregir la homosexualidad".

Ese año, Polaino participó en un trabajo, que recogió la web de la Universidad de Valencia, que afirmaba que un 30% de los homosexuales podía curarse; que otro 30% "cambia más o menos gradualmente, pierde sus obsesiones homosexuales y asume una actitud emotiva nueva, aunque no lo suficiente para poder hablar de curación completa", y que el resto "progresa con extremada lentitud por su estado neurótico grave. Pero también éstos, si son ayudados por una asistencia y un tratamiento, van perdiendo sus depresiones, nerviosismos y ansiedades".

Polaino es el prologuista del informe No es igual, de la organización HazteOír, que afirma que los homosexuales sufren más enfermedades mentales [ver EL PAÍS de ayer]. Rojas, el psiquiatra al que sustituyó Polaino, ha dicho que "la homosexualidad no es una enfermedad, sino un desajuste psicológico que puede ser congénito o adquirido, pero que tiene solución".

Polaino declaró ayer que sus declaraciones habían sido "adulteradas". HazteOír calificó las críticas de "caza de brujas antidemocrática" y las atribuyó a las "modernas hogueras de la inquisición rosa".

Por otra parte, la televisión pública catalana TV3, la Red de Televisiones Locales de Catalunya y las cadenas privadas Flaix TV y City TV, anunciaron ayer que emitirán gratuitamente del 26 de junio al 1 de julio el primer anuncio sobre el colectivo gay, lésbico y transexual. Este anuncio, que defiende el derecho de las lesbianas a la maternidad, forma parte de las actividades organizadas en Cataluña con motivo del Día Internacional por la Liberación Gay, Lésbica y Transexual, el 28 de junio.

En esta información han participado Marta Aguirregomezcorta, Camilo Valdecantos (Madrid) y Juanjo García del Moral (Valencia)

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 22 de junio de 2005