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Reportaje:

Enredo nuclear en el Gobierno

Industria afirma que las centrales cumplirán al menos sus 40 años de vida pese al anuncio de Zapatero de fijar un calendario de cierre

El portavoz de Izquierda Verde, Joan Herrera, llegó satisfecho a la segunda jornada de debate sobre el Estado de la Nación. Dos días antes, el 11 de mayo, Herrera, había pactado con Alfredo Pérez Rubalcaba que el PSOE apoyaría la proposición de ley para reformar el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN). La vieja reivindicación ecologista de reformar el CSN, además, la anunciaría el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

Herrera no aspiraba a más. Su otra propuesta sobre la energía nuclear -que el PSOE aceptase fijar un calendario para cerrar las nucleares- estaba condenada al fracaso. Zapatero se ciñó al guión al anunciar la reforma del CSN. Herrera insistió en que era necesario un calendario de cierre. Nada nuevo hasta que el presidente recogió el guante: "Le invito a que tengamos un diálogo específico con los ministerios afectados para establecer una aproximación a un horizonte temporal, a un calendario de cierre de la energía nuclear en nuestro país".

El presidente había dicho "calendario de cierre", la expresión que había evitado durante un año el ministro de Industria, José Montilla; el punto clave que no estaba en el programa electoral y por el que llevaban peleando los ecologistas desde que el PSOE llegó al poder.

La negativa para fijar plazos llevó ayer mismo a que Los Verdes anunciaran, por boca de su diputado adscrito al Grupo Socialista, Francisco Garrido, que el próximo 9 de julio estudiarán si mantienen el acuerdo con el PSOE por lo que consideran incumplimientos del Gobierno.

El programa del PSOE habla de "sustitución gradual" de la energía nuclear. Los socialistas habían evitado deliberadamente dar fechas por escrito, aunque Jesús Caldera anunció en campaña que las centrales se cerrarían en 20 años (con ello consiguió titulares en la prensa que nadie del PSOE desmintió). Ya en el Gobierno, cuando los periodistas preguntaron, un portavoz oficial afirmó que el calendario nunca existió.

La falta de concreción del programa le había permitido al Ministerio de Industria una interpretación más laxa y, a la vez, más realista. "Como la demanda energética va a seguir creciendo y no va a haber más centrales, la energía nuclear sufrirá una reducción porcentual en el peso de la cesta energética, como dice el programa", afirmaba un portavoz. La clave está en la palabra "porcentual". La misma energía nuclear (incluso con aumento de potencia en algunas centrales), Montilla la convirtió en una reducción. Porcentual.

Emilio Jarillo, del departamento de prensa de Industria, aclaró la postura oficial en el número de abril de la revista de la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos. "El Gobierno va a cumplir el compromiso político de reducir proporcionalmente la utilización de la energía nuclear, manteniendo las centrales que hoy están en funcionamiento". Industria respondió en febrero a una pregunta parlamentaria sobre el tema que "el Gobierno no tiene ningún plan para cerrar las centrales nucleares". Medio Ambiente dice que no tiene competencias.

Fuentes próximas a Industria afirman que el departamento siempre pensó que era inviable plantear el cierre de las siete centrales que hay en España, que producen un 25% de la electricidad. La demanda eléctrica crece un 6% al año, España importa el 79% de la energía que consume y el precio del petróleo y el gas no conoce techo. El director de la oficina económica de Moncloa, Miguel Sebastián, reconoció el jueves pasado que "la generación eléctrica se acerca a su límite" y que las energías alternativas no son suficientes para afrontar el aumento de la demanda.

Sin apoyo al día siguiente

Tras el debate, Herrera se lanzó a plasmar por escrito el compromiso del calendario de cierre de las nucleares. Pero las cosas ya habían cambiado. Al día siguiente, y tras la mediación de Montilla (según dos fuentes parlamentarias), el PSOE no apoyaba ninguna resolución con un compromiso claro de cierre. Ni rastro de las palabras de Zapatero. Hasta última hora, el PSOE fue rebajando la redacción a cambio de apoyar la reforma del CSN. Al final, Izquierda Verde aceptó una resolución más suave que insta al Gobierno a "abrir una mesa de diálogo sobre el tema de la evolución de la energía nuclear".

Fuentes de Industria aseguraron el viernes, tres días después de la resolución, que desconocían las palabras de Zapatero y la resolución: "Si hay que crear una mesa, nos parece bien. Que vengan al ministerio a hablar". El tono dejaba claro que no habrá calendario pese al anuncio de Zapatero: "Podemos reducir la proporción de energía nuclear, pero no cerrar las centrales de golpe. Vamos a impulsar las energías renovables, pero las centrales cumplirán su vida útil. Además, un plan de cierre excede el mandato de cuatro años que tiene el Gobierno". La responsable de Medio Ambiente del PSOE, Soraya Rodríguez, coincidió: "Lo importante es prepararse para cuando las centrales cumplan su vida útil. El discurso de Zapatero no ha cambiado nada; seguimos donde estábamos".

Hablar de la vida útil de las centrales es hablar a largo plazo. Las centrales se aprobaron inicialmente para 40 años, con permisos que se renuevan cada diez. En 2004, Industria concedió diez años más de permiso a la central de Trillo. La planta de Zorita, la más antigua, cerrará en 2006, según decidió el Gobierno del PP. La siguiente en pedir el permiso para prolongar su vida será Garoña, que abrió en 1971 y que en 2006 solicitará operar más allá de 2009 (cuando caba su licencia). El resto tiene, en principio, cierres escalonados hasta 2028. Sin embargo, el Gobierno puede alargar su funcionamiento previo informe favorable del CSN.

Aunque la intención de Industria y del PSOE es enterrar el tema, Herrera y los ecologistas están dispuestos a recordar una y otra vez las palabras de Zapatero de fijar "un calendario de cierre".

Prescindir del 25% de la electricidad

El Foro Nuclear, que agrupa a las empresas dueñas de centrales, insiste en que cerrar las nucleares significa prescindir del 25% de la electricidad. El Foro afirmó el día del debate que "la propuesta de elaboración de un calendario de cierre de las centrales es una contradicción con una política ambiental para reducir la emisión gases de efecto invernadero y cumplir el Protocolo de Kioto".

La industria calcula que, sin la energía nuclear, España emitiría 60 millones de toneladas más de CO

2. España emite ya un 45% más que en 1990, lo que supone el triple de lo que le permite Kioto.

Pero días después fuentes del Foro se mostraron tranquilas con el anuncio de Zapatero, y sobre todo con la resolución que aprobó el Congreso, que no incluía referencia al cierre. "Nos parece positiva una mesa de diálogo", dijo una portavoz.

El PP se ha negado una semana a hablar del cierre, aunque dirigentes como Loyola de Palacio o José Folgado, se han manifestado partidarios de abrir más centrales. El ex presidente de Enresa Antonio Colino, del PP, se preguntó: "Está bien que Zapatero diga que va a acabar con la energía nuclear, pero desde un punto de vista técnico hay que preguntarle con qué la sustituye. Además, si decide un calendario para dentro de muchos años, estará dejando la responsabilidad a futuros Gobiernos". El anuncio de Zapatero contrasta con países como EE UU o Finlandia que han anunciado nuevos reactores.

ZAPATERO EN EL DEBATE

"La energía que necesitamos está absolutamente volcada en el petróleo. Tenemos que ir avanzando rápidamente hacia fuentes alternativas"

"Le invito a un diálogo para establecer una aproximación a un horizonte temporal, a un calendario de cierre de la energía nuclear en España"

PROGRAMA ELECTORAL

"Mantendremos nuestro compromiso de sustitución gradual de la energía nuclear por energías más seguras, más limpias y menos costosas"

"La sustitución se llevará a cabo de forma ordenada en el tiempo, dando prioridad a la garantía de seguridad y con el máximo consenso"

RESOLUCIÓN DEL DEBATE

"El Congreso insta al Gobierno a abrir una mesa de diálogo sobre el tema de la evolución de la energía nuclear"

"El Congreso insta al Gobierno a impulsar una modificación de la ley de energía nuclear, de 1964, para eliminar toda referencia a la promoción de este tipo de energía"

POSICIÓN DEL M. DE INDUSTRIA

"No existe ningún plan de cierre de las centrales nucleares"

"El ministerio reducirá proporcionalmente la utilización de la energía nuclear manteniendo las centrales que hoy están en marcha para sustituirla progresivamente por otras fuentes teniendo en cuenta la garantía de suministro"

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de mayo de 2005

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